Barrio Floresta: Fue detenido con una moto sustraída pocas horas después del hecho

El acusado fue interceptado por personal policial mientras empujaba el vehículo sustraído. Este jueves será imputado.

El fiscal penal 4 del Distrito Judicial Centro, Facundo Ruiz de los Llanos, dirige la investigación por la sustracción de una motocicleta estacionada en la vía pública. En el marco de la causa, se realizó la audiencia de control de legalidad de la detención del sospechoso.

El hecho ocurrió este lunes 1 de junio, alrededor de las 23, en barrio Floresta de la ciudad de Salta. Según la denuncia radicada por el damnificado, la motocicleta, había sido dejada estacionada sobre la vereda de un domicilio ubicado en pasaje Francisco Uriburu al 1500 y, al regresar, advirtió que el rodado ya no se encontraba en el lugar.

Tras un alerta emitido al Sistema de Emergencias 911 sobre la presencia de una persona que empujaba una motocicleta en actitud sospechosa en inmediaciones del Club Mitre, efectivos policiales realizaron un patrullaje por la zona y lograron interceptar al sospechoso en cercanías de avenida Pompilio Guzmán y Carmen Salas.

Al no poder acreditar la propiedad del vehículo ni presentar documentación respaldatoria, fue demorado preventivamente. Posteriormente, el damnificado reconoció el rodado como de su propiedad y se procedió a su secuestro. El vehículo fue recuperado sin daños aparentes.

Destacó el fiscal Ruiz de los Llanos que, de acuerdo con los elementos reunidos hasta el momento, entre ellos la denuncia, las actuaciones policiales, el acta de secuestro y la planilla prontuarial del acusado, el hombre habría intervenido como autor del hecho. Además, se constató que registra antecedentes condenatorios.

La audiencia de formalización de la Investigación Penal Preparatoria (IPP) fue fijada para este jueves. En esa instancia sería imputado provisionalmente como autor del delito de hurto calificado de vehículo dejado en la vía pública.

Condenan a un hombre que atacó y amenazó con un cuchillo a su expareja en dos episodios

Los hechos se registraron en el marco de una relación de pareja previa, en la que mediaron situaciones de violencia reiterada.

Por expresas directivas del fiscal penal de Violencia Familiar y de Género 2, Federico Gabriel Portal, la auxiliar fiscal Magali Bava representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado en la que fue condenado un hombre de 30 años, a la pena de un año de prisión de ejecución condicional por los delitos de amenazas agravadas por el uso de arma blanca (dos hechos), lesiones leves agravadas por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género, y desobediencia judicial, en concurso real.

La sentencia fue dictada por el juez Marcelo Rubio, quien homologó el acuerdo alcanzado entre las partes en el marco del procedimiento abreviado. Asimismo, se dispuso la imposición de reglas de conducta, entre ellas la prohibición de acercamiento y de contacto con la víctima, la prohibición de ejercer actos de violencia y la obligación de realizar tratamiento psicológico.

Los hechos ocurrieron en dos episodios, en perjuicio de su expareja, con quien el imputado mantenía una relación de convivencia en Villa Floresta y tenía hijos en común.

El primero de los hechos se registró en el domicilio donde convivían. En ese contexto, tras una discusión, el acusado tomó del cuello a la mujer, la arrojó contra una mesa y la empujó, provocando su caída. 

Posteriormente, cuando la víctima logró retirarse del lugar, el agresor la amenazó con un cuchillo, profiriendo expresiones intimidantes de muerte, llegando incluso a ocasionarle una lesión leve en el antebrazo.

El segundo episodio, ocurrió cuando el acusado regresó al domicilio y despertó a la víctima para realizarle un reclamo. En la cocina, tomó un cuchillo tipo sierrita y comenzó a amenazarla, lo que motivó que la mujer intentara escapar. Sin embargo, fue alcanzada por el agresor, quien la hizo caer al suelo, le propinó patadas en el pecho y posteriormente la tomó del cuello, ejerciendo presión que le dificultó la respiración. La víctima logró finalmente huir y solicitar ayuda al servicio de emergencias 911.

Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones constatadas por el médico legal, consistentes en excoriaciones y equimosis en cuello, codo y región dorsal.

Asimismo, se acreditó que el imputado incumplió medidas judiciales vigentes dictadas por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género, que le prohibían ejercer actos de violencia y mantener contacto o acercamiento con la víctima, lo que configuró el delito de desobediencia judicial.

En función de los elementos reunidos, la Fiscalía sostuvo la acusación que derivó en la condena dictada en el marco del juicio abreviado.