Cerrillos: Refuerzan la protección de una mujer tras condenar a su expareja

El hombre fue condenado a prisión de ejecución condicional por dos hechos de amenazas y tres de desobediencia judicial. Reconoció su responsabilidad y pidió disculpas a la víctima. A propuesta de la Fiscalía, se dispusieron medidas de protección para la mujer, entre ellas el sistema SUMA y consigna policial permanente hasta su implementación.

El auxiliar fiscal de Cerrillos, Roque López Hinojo, por disposición de la fiscal penal interina Verónica Simesen de Bielke, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia seguida contra un hombre de 46 años por hechos cometidos en perjuicio de su expareja, de la misma edad.

Luego de que el acusado reconociera su responsabilidad en los hechos y pidiera disculpas a la víctima, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado. La mujer, constituida como querellante, prestó conformidad con lo acordado.

La jueza del distrito Centro, Silvia García Tabera, homologó el acuerdo y condenó al hombre a seis meses y 15 días de prisión de ejecución condicional como autor de los delitos de amenazas —dos hechos— y desobediencia judicial —tres hechos—, en concurso real. Además, le impuso reglas de conducta por el plazo de dos años.

La causa reúne distintos episodios ocurridos entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026. A partir del primero de los hechos, el Juzgado de Violencia Familiar y de Género 3 dispuso medidas de protección a favor de la mujer, entre ellas la exclusión del hombre del hogar, la prohibición de acercarse a menos de 300 metros y de ejercer actos de violencia contra ella.

Pese a encontrarse debidamente notificado, el condenado incumplió esas restricciones en distintas oportunidades, presentándose nuevamente en el domicilio de su expareja. En algunos de esos episodios, la mujer debió activar el botón antipánico y solicitar la intervención policial.

El último hecho ocurrió el 22 de septiembre, cuando el hombre se presentó nuevamente en el domicilio y amenazó a su expareja. Horas después regresó e ingresó al inmueble, pese a la prohibición vigente. La víctima activó nuevamente el botón antipánico y personal policial logró demorarlo a unos 200 metros del lugar.

En el marco del acuerdo, la Fiscalía propuso una serie de reglas de conducta y medidas destinadas especialmente a reforzar la protección de la víctima. Entre ellas, se estableció la prohibición para el condenado de acercarse a menos de 300 metros y de comunicarse con ella por cualquier medio.

También se dispuso su incorporación al sistema SUMA, como mecanismo de protección de la mujer y de control del cumplimiento de la restricción de acercamiento. Hasta que el sistema se encuentre efectivamente implementado, la víctima contará con consigna policial fija durante las 24 horas, de manera de garantizar la continuidad de las medidas de protección.

Entre las restantes reglas de conducta, el condenado deberá no cometer nuevos delitos, mantener el domicilio constituido y comunicar cualquier cambio dentro de las 48 horas. También deberá presentarse ante el Programa de Inserción Social y Supervisión de Presos y Liberados y cumplir con el programa dispuesto en materia de violencia de género.

Asimismo, se lo instó a iniciar los trámites correspondientes respecto del cuidado personal de sus hijos y se establecieron pautas vinculadas al consumo de bebidas alcohólicas.

Condenado tras reconocer su responsabilidad por hechos de violencia contra su expareja

Amenazó de muerte a su expareja cuando cursaba un embarazo, incumplió las medidas de protección que le habían sido impuestas por la Justicia y, tiempo después, ingresó al domicilio del que había sido excluido, la agredió e intentó sustraerle el teléfono celular.

El auxiliar fiscal Roque López Hinojo, de la Fiscalía Penal de Cerrillos, por expresa disposición de la fiscal penal Mónica Viazzi, representó al Ministerio Público Fiscal en una audiencia de revisión de prisión preventiva, en la que las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado mediante el cual un hombre de 25 años reconoció su responsabilidad penal por los delitos de coacción, desobediencia judicial y robo simple en grado de tentativa, en concurso real, en un contexto de violencia de género. 

Tras el reconocimiento de responsabilidad, el juez Diego Rodríguez Pipino homologó el acuerdo y lo condenó a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional.

Los hechos por los que fue condenado ocurrieron en distintos momentos. El primero tuvo lugar en enero de 2023, cuando el condenado, en el marco de una discusión con la víctima —quien cursaba el séptimo mes de embarazo de la hija que ambos tienen en común— la agredió físicamente y la amenazó de muerte para impedir que radicara una denuncia en su contra. 

A raíz de ese episodio se dictaron medidas judiciales de protección, entre ellas la prohibición de acercamiento y de ejercer cualquier tipo de violencia contra la mujer. 

El segundo hecho ocurrió el 27 de junio de 2026, cuando el acusado ingresó al domicilio del que había sido excluido por orden judicial, incumpliendo las medidas de restricción vigentes. En ese contexto, protagonizó una nueva discusión con la víctima, la sujetó del cuello, la golpeó y le arrebató su teléfono celular. La rápida intervención policial permitió recuperarlo y frustró la consumación del robo. 

Como reglas de conducta, el condenado deberá fijar y mantener un domicilio, abstenerse de ejercer actos de violencia, respetar la prohibición de acercamiento a la víctima, realizar un diagnóstico y tratamiento psicológico, concluir sus estudios o adoptar un arte u oficio acorde a sus capacidades, además de ser incorporado al registro correspondiente en materia de violencia de género. Asimismo, el juez dispuso su inmediata libertad.

Cerrillos: Violó reiteradamente las medidas de protección contra su expareja y fue condenado a prisión efectiva

Los hechos ocurrieron entre enero y noviembre de 2025 e incluyeron agresiones contra su expareja, reiterados incumplimientos de medidas de protección, violaciones de domicilio, un robo y un atentado contra un efectivo policial.

Por disposición del fiscal penal Daniel Escalante, interino en la Fiscalía Penal de Cerrillos, el auxiliar fiscal Roque López Hinojo representó al Ministerio Publico Fiscal en la audiencia en la que se obtuvo la condena de un hombre de 30 años mediante juicio abreviado, en una causa que reunió dos legajos de investigación por una serie de hechos cometidos entre enero y noviembre de 2025 contra su expareja y otros damnificados.

Luego de la confesión del acusado y el acuerdo de las partes, la jueza Gabriela Romero Nayar homologó el acuerdo alcanzado y condenó al acusado a la pena de nueve meses de prisión de cumplimiento efectivo, ordenando su inmediato traslado a la Unidad Carcelaria 1. La víctima fue notificada durante la audiencia.

La investigación permitió establecer que el condenado protagonizó una escalada de episodios de violencia contra su expareja, con quien mantuvo una relación de varios años y tiene tres hijos menores. Los hechos incluyeron agresiones físicas, amenazas, reiterados incumplimientos de las medidas judiciales de prohibición de acercamiento, ingresos ilegales al domicilio de la mujer y daños provocados durante uno de esos episodios. 

La primera causa comprendió una agresión física en la que la mujer sufrió lesiones en el rostro, además de dos hechos de desobediencia judicial, daños y violaciones de domicilio. La investigación también acreditó que el acusado ingresó sin autorización a la vivienda de una vecina mientras intentaba evadir la intervención policial. 

Posteriormente, cuando ya pesaban sobre él medidas de restricción dictadas por la Justicia, volvió a ingresar al domicilio de su expareja, de donde sustrajo documentación de un motovehículo e intentó apoderarse de un teléfono celular. Al advertir la presencia policial escapó, arrojó una llave de torque contra uno de los efectivos, ocasionándole lesiones en una mano, y finalmente fue reducido y detenido tras una persecución. 

Durante la investigación, la Fiscalía reunió declaraciones testimoniales, informes policiales, pericias médicas, inspecciones oculares, documentación vinculada a las medidas de protección y otros elementos de prueba que permitieron acreditar la reiteración de las conductas delictivas. Asimismo, un informe socioambiental incorporado al legajo describió una situación de alto riesgo y vulnerabilidad para la víctima. 

Como resultado de ambas investigaciones acumuladas, Morales fue condenado como autor de los delitos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género; dos hechos de desobediencia judicial; daños; dos hechos de violación de domicilio; robo y atentado contra la autoridad, todos en concurso real.