Condenado por participar en la sustracción de una motocicleta

El hombre conducía el automóvil en el que se desplazaba junto a otras dos personas que se llevaron el rodado tras recorrer varias veces la zona. Las cámaras de seguridad permitieron vincularlo con el hecho.

El auxiliar de la Fiscalía Penal 5, Distrito Centro, Julio Cervante, representó al Ministerio Público Fiscal en el acuerdo de juicio abreviado pleno por el que un hombre de 26 años fue condenado a un año y diez meses de prisión de ejecución efectiva y declarado reincidente por segunda vez.

El hecho ocurrió durante la noche del 22 de agosto de 2025, cuando el acusado circulaba en un automóvil Chevrolet Corsa junto a otras dos personas.

Según se estableció durante la investigación encabezada por el fiscal penal Federico Jovanovics, el vehículo pasó en tres oportunidades por la esquina de Catamarca y Zabala, donde se encontraba estacionada una motocicleta Dominar Tourer 400 cc. Minutos después, el automóvil se detuvo en las inmediaciones y los dos acompañantes descendieron, tomaron el rodado y se retiraron del lugar.

Las tareas investigativas permitieron establecer que el acusado era quien conducía el automóvil utilizado para trasladar a los otros dos participantes y recorrer previamente la zona donde se encontraba la motocicleta.

Entre los elementos incorporados a la causa se analizaron registros de cámaras de seguridad, incluidos los de un comercio donde el acusado realizó una compra momentos antes del hecho. Las imágenes permitieron observar su fisonomía y vestimenta, que coincidía con prendas posteriormente secuestradas en su domicilio. En el procedimiento también fue secuestrado el automóvil utilizado en el hecho.

La motocicleta sustraída no fue recuperada.

Con los elementos reunidos durante la investigación, la Fiscalía había requerido la remisión de la causa a juicio.

Finalmente, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado pleno, por el que se impuso al acusado la pena de un año y diez meses de prisión efectiva y se lo declaró reincidente por segunda vez.

Además, se dispuso el decomiso del automóvil utilizado en el hecho y el pago de $5 millones en concepto de reparación del daño, en diez cuotas de $500.000. También se ordenó la extracción de una muestra de ADN para su incorporación al Banco de Datos Genéticos.

Reparó el daño ocasionado por el intento de robo de un celular y obtuvo una probation

El hecho ocurrió en barrio Norte Grande, cuando un joven que circulaba en motocicleta intentó arrebatar el teléfono celular de un hombre. La causa se resolvió mediante un acuerdo de suspensión de juicio a prueba.

El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia en la que se alcanzó un acuerdo de suspensión de juicio a prueba para un hombre de 19 años, acusado por un intento de robo ocurrido en barrio Norte Grande. 

La investigación se inició a partir de un hecho ocurrido el 24 de junio de 2025, cuando un hombre de 53 años se encontraba sentado en la vereda de su domicilio, sobre avenida Felipe Varela al 1200, con su teléfono celular en la mano. En esas circunstancias, un joven que circulaba en una motocicleta de 110 cilindradas le arrebató el dispositivo y emprendió la fuga.

La víctima reaccionó de inmediato, persiguió al sospechoso y logró alcanzarlo a pocos metros del lugar, provocando su caída de la motocicleta. Tras un forcejeo, consiguió recuperar el teléfono celular, mientras que personal policial que arribó al lugar inmediatamente procedió a la demora del acusado y al secuestro de la motocicleta utilizada.

Durante la investigación se incorporaron, entre otras pruebas, la denuncia del damnificado, el informe policial de intervención, el testimonio de una testigo presencial y las actas de secuestro del motovehículo y de otros teléfonos celulares hallados durante la requisa.

El acusado, fue imputado como autor del delito de robo simple en grado de tentativa, al atribuirse que intentó apoderarse del teléfono celular mediante la modalidad conocida como «motochorro», sin lograr consumar el hecho debido a la inmediata reacción de la víctima.

Informó el fiscal Ávila que, como parte del acuerdo alcanzado para acceder a la suspensión del juicio a prueba, el imputado abonó 300 mil pesos en concepto de reparación de los daños ocasionados al damnificado, quien manifestó su conformidad con la solución alternativa. El acuerdo fue homologado por la jueza Mónica Mukdsi.