Condenado por violencia contra su pareja será monitoreado las 24 horas por el sistema SUMA

Al finalizar la audiencia, se colocó una tobillera electrónica al agresor y se entregó un dispositivo móvil a la víctima, que permitirán monitorear en tiempo real el cumplimiento de la prohibición de acercamiento.

La auxiliar fiscal Andrea Betiana Gómez, por expresa disposición de la Fiscal Penal Clelia Poma, de la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género 5, representó al Ministerio Público Fiscal en una audiencia en la que un hombre de 29 años fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por distintos hechos de violencia cometidos en perjuicio de su pareja.

El hombre fue considerado autor de los delitos de violación de domicilio, amenazas, desobediencia judicial, hurto simple, daños y tentativa de robo simple, todo en concurso real.

Luego de conocer la prueba reunida por la Fiscalía, admitió su responsabilidad en los hechos y las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado. El juez Ignacio Colombo homologó el acuerdo y le impuso la pena.

Desde la Fiscalía se resaltó la resolución de incorporar al condenado al Sistema Único de Monitoreo a Agresores (SUMA), y como parte de esta medida, al finalizar la audiencia, se le colocó una tobillera electrónica que permite conocer su ubicación en tiempo real, mientras que la víctima recibió un dispositivo móvil vinculado al sistema.

El mecanismo funciona mediante dispositivos de rastreo electrónico vinculados y monitoreados las 24 horas por el Centro de Monitoreo, con el objetivo de controlar el cumplimiento de las restricciones de acercamiento y reforzar la protección de la víctima ante posibles situaciones de riesgo.

La incorporación al SUMA forma parte de las reglas de conducta que el condenado deberá cumplir durante los tres años de duración de la pena. Entre ellas se encuentran la prohibición de acercarse o mantener contacto con la víctima y de ejercer cualquier acto de violencia en su contra.

Además, deberá ingresar al Programa de Abordaje Preventivo y Reeducativo en Varones que Ejercieron Violencia de Género, del Poder Judicial; realizar tratamiento psicológico; y abstenerse de consumir sustancias estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas.

El incumplimiento de estas obligaciones podría derivar en la revocación de la condicionalidad de la pena.

Los hechos por los que fue condenado se remontan a 2023, en el marco de una relación de pareja de la que tienen dos hijos menores de edad en común. Desde entonces, se encontraba vigente una prohibición de acercamiento a la víctima.

Pese a la medida judicial, el condenado se presentó en reiteradas oportunidades en el domicilio de la mujer y ejerció actos de control y amenazas, situaciones que se extendieron hasta julio de este año.

En distintos episodios ingresó al inmueble y, en una oportunidad, sustrajo el teléfono celular de la víctima. También provocó daños en puertas y ventanas y profirió amenazas.

La Fiscalía sustentó la acusación en las denuncias y el testimonio de la víctima, los aportes de familiares y otros testigos, las actuaciones policiales y demás elementos incorporados durante la investigación.

Desde la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género 5 se destacó que durante el proceso se trabajó junto a la víctima, brindándole espacio de escucha y acompañamiento, y procurando fortalecer las medidas destinadas a garantizar su protección.

Fue condenado por violencia de género y se dispuso el inicio de un juicio civil por alimentos a favor de sus hijos

Agredió física y psicológicamente a su pareja, amenazó con un arma blanca, dañó bienes y puso en peligro a sus hijos. Se le impusieron restricciones de acercamiento, reglas de conducta y seguimiento de programas de prevención.

La auxiliar fiscal Virginia Bortoloto, por expresas directivas del Fiscal de Violencia Familiar y de Género 2, Federico Portal, representó al Ministerio Público en el juicio abreviado realizado contra un hombre de 37 años, imputado por los delitos de daños en dos hechos, amenazas, coacción, amenazas agravadas por el uso de arma blanca y lesiones leves agravadas por la relación de pareja y por el género, en concurso real.

Con el acuerdo entre la defensa y la fiscalía, el acusado reconoció la culpabilidad sobre los hechos que se le atribuían y se fijó la pena de dos años de ejecución condicional. Además, se le impusieron reglas de conducta, que incluyen la prohibición de acercamiento a su expareja y a sus lugares de trabajo, la prohibición de ingerir bebidas alcohólicas o estupefacientes, y su inserción en el Programa SUMA, un sistema de monitoreo y seguimiento diseñado para garantizar el cumplimiento de las medidas judiciales y prevenir nuevos episodios de violencia.

Paralelamente, y como medida de protección para los hijos de la pareja, se ordenó el inicio de un Juicio Civil por alimentos, con el objetivo de asegurar su sustento económico y bienestar.

Los hechos que llevaron al imputado a juicio se produjeron en distintos momentos entre 2024 y 2026, en el hogar compartido con su expareja y sus cinco hijos. Según consta en las denuncias y declaraciones, los conflictos surgieron a partir de situaciones cotidianas que derivaron en violencia física y psicológica.

En uno de los episodios, el hombre apagó con fuerza la luz del dormitorio mientras su pareja trabajaba en la costura, dañando la llave. Más tarde, durante la discusión, arrojó su teléfono celular al piso, rompiéndolo, mientras profería amenazas contra ella y su familia.

En otra ocasión, en febrero pasado, reaccionó violentamente durante una discusión, arrebatándole nuevamente el celular y forcejeando con ella, sujetándola del cabello. Parte de la familia intervino para protegerla a ella y a los hijos, mientras el imputado amenazaba con hacerles daño y golpeaba objetos del hogar. En un momento tomó un cuchillo tipo carnicero y realizó estocadas en dirección de la víctima, lo que provocó que los hijos mayores lo empujaran para impedir que la lastimara. La intervención de la policía permitió finalmente detenerlo.

El certificado médico legal confirmó la presencia de hematomas en antebrazo y región lumbar, compatibles con los forcejeos y golpes denunciados.