Se investiga la muerte de un penado en la Unidad Carcelaria 1

El fiscal Espilocín se constituyó en el lugar luego de tomar conocimiento y dispuso las primeras medidas tendientes a determinar las circunstancias de su fallecimiento.

El fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín, tomó intervención durante la tarde de este lunes, luego de que el Servicio Penitenciario Provincial informara el hallazgo sin vida del penado José Eduardo Figueroa, en la celda que ocupaba en el Pabellón F de la Unidad Carcelaria 1 de la ciudad de Salta.

Figueroa se encontraba allí alojado luego de ser condenado el pasado 30 de abril a la pena de prisión perpetua como autor del delito homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Al tomar conocimiento, el fiscal Espilocín se trasladó al lugar para coordinar las tareas de rigor. Se dispuso el trabajo de personal de Criminalística del Cuerpo de Investigaciones Fiscales y el traslado del cuerpo al Servicio de Tanatología Forense del CIF,  para realizar la correspondiente autopsia médico-legal.

Se trabaja de forma interdisciplinaria en establecer las circunstancias en que se produjo su muerte, en consideración de que la investigación se realiza conforme a la Resolución 1284 de 2021 de la Procuración General de la Provincia, que establece que, ante la muerte de una persona, incluso si inicialmente parece un suicidio o una muerte accidental, debe aplicarse como regla la presunción de homicidio doloso. Esto implica seguir los protocolos y medidas correspondientes desde las primeras diligencias hasta que pueda descartarse razonadamente la comisión de un delito.

Prisión perpetua para José Eduardo Figueroa por el femicidio de Mercedes Kvedaras

Tras las últimas palabras del acusado, el Tribunal pasó a deliberar y en el veredicto, hicieron lugar a lo solicitado por la fiscal Sodero Calvet, la querella y la Asesora de Menores. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Este jueves 30 de abril, al reanudarse la audiencia de debate, el Tribunal le otorgó al imputado la posibilidad de pronunciar las últimas palabras antes de pasar a delibear.

Figueroa pidió perdón a la familia de la víctima, a su familia y a sus hijos «por el dolor que los hizo vivir».

Tras la deliberación, los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, dieron a conocer el fallo unánime, donde condenan a José Eduardo Figueroa a la pena de prisión perpetua, como autor material y penalmente responsable del delito por el que llegó acusado.

En el mismo fallo se dispuso que sea registrado en el Banco de Datos Genéticos y no se hizo lugar a la solicitud de indemnización para las víctimas indirectas.

Se dispuso además que una vez esté firme la sentencia, se remitan las constancias pertinentes a la Fiscalía que por jurisdicción corresponda, en relación a la conducta del médico forense Daniel Eduardo Dib, por la posible comisión del delito de falso testimonio y se remitan copias pertinentes al Tribunal de Ética del Colegio de Médicos de Salta a los fines que pudiera corresponder atento a su conducta. También que se informe sobre la remisión de tales constancias a la autoridad que corresponda en la Justicia Federal, dado que es el ámbito en el que el profesional se desempeña laboralmente.

Se ordenó además que se remitan las copias partinentes a la Fiscalía que corresponda, en relación a la intervención del Licenciado Enrique Prueguer sobre la posible comisión del delito de ejercicio ilegal de la profesión y falso testimonio, y no se hizo lugar al pedido en relación al médico psiquiatra Navarro.

La Fiscalía solicitó prisión perpetua para José Figueroa por el femicidio de su esposa

Durante sus alegatos, la fiscal Sodero Calvet solicitó además que se investiguen las conductas de un médico presentado como perito de parte y un licenciado en Criminalística presentados por la defensa, por la posible de comisión del delitos en su desempeño durante el debate. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Este miércoles 29 de abril, al reanudarse la audiencia de debate, el Tribunal integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Leonardo Feans y Eduardo Sángari, se dio lugar a los alegatos de las partes.

Al iniciar sus alegatos, la fiscal Sodero Calvet sostuvo que Mercedes Kvedaras se encontró con la muerte en la plenitud de la vida, en su mejor momento como mujer. Donde llegó con muchos esfuerzos, logrando una estructura sólida y encontrándose en condiciones de tomar decisiones en su vida, como nunca antes lo había hecho.

De los testimonios recogidos, dijo que se evidenció que con todo esto, pretendía dar un giro a su vida, terminar una carrera universitaria brillante y desde un espacio afectivo diferente, con alguien que la valoraba y la respetaba como mujer, lo cual le daba fuerza.

A lo largo de su exposición, sostuvo que a lo largo de la vida de pareja, había sido víctima de distintos tipos de violencia, donde sufrió ninguneo, malos tratos, violencia económica y violencia física.

En un análisis pormenorizado, concluyó que la mató por no poder soportar perder el control en una relación donde el fue siempre el «poderoso» y ella la «débil».

Con un detalle de situaciones evidenciadas por testimonios de familiares de la víctima e incluso por testigos conceptuales presentados por la defensa y de los informes periciales realizados, Sodero Calvet sostuvo que se trató de una relación atravesada por la violencia de género, desde sus comienzos, hasta el desenlace fatal.

Fue enfática en resaltar que la forma en que murió, fue de dominio absoluto, la trató de manera brutal, manipuló su cuero e incluso en la forma en que quiso disponer de su cuerpo, arrastrándola e intentando descartarlo, quitándole toda dignidad.

La fiscal planteó que la autoria de Figueroa no está en discusión, «El la mato», sostuvo. Dijo que se discuten dos cuestiones, cómo la mato y por que la mato.

Respecto a cómo murió Mercedes Kvedaras, la fiscal afirma que la autopsia es una prueba científica por excelencia y es una evidencia indiscutible que no tiene ningun punto de discusión.

Hizo hincapié en que al momento de la autopsia, participaron un médico forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, y dos médicos forenses presentados como peritos de parte por la querella y la defensa, quienes firmaron el informe final de manera conjunta y consensuada respecto a la causa de muerte, las conclusiones, la descripción y referencia de los hallazgos en el cuerpo.

En este punto, se refirió a los testimonios de los médicos intervinientes. Respecto del médico del CIF que practicó la autopsia con el consenso de los otros peritos. Dijo que la exposición se realizó con un soporte multimedia, con el que se refirio a cada una de las lesiones y las explicó en detalle.

El profesional concluye que la muerte fue por asfixia por estrangulamiento y sofocación, con una cantidad de lesiones que llevan a un politraumatismo. Describió las numerosas lesiones en distintas partes del cuerpo y que se produjeron mientras estaba con vida. Aclaró que en el cuerpo se evidenciarion lesiones defensivas.

Durante el debate, estas conclusiones fueron confirmadas por el perito médico de la querella y al referirse al médico forense de la defensa, cuestionó su testimonio, donde dos años y medio después, se retractó de lo vertido en el informe de autopsia, poniendo en duda su credibilidad.

Sodero Calvet sostuvo la gravedad inusitada de la conducta del profesional, al retractarse de un informe sin respaldo objetivo, lo que además de constituir un delito, le quitan toda credibilidad.

En su declaración llegó a afirmar que no hubo golpes, que no hubo cianosis y que la muerte se habría producido por un «efecto latigazo» y al ser consultado no pudo explicar la falta de lesiones medulares y cervicales en el cuerpo que así lo acrediten.

En su exposición, a la que calificó de desordenada, improlija, sin rigor cientifico e inconsistente metodologicamente, «trató de acomodar sus conclusiones a la version del imputado, la que se produjo en forma posterior a la autopsia» finalizó la fiscal.

Como conclusión, sostuvo la representante del Ministerio Público Fiscal, que la muerte de Kvedaras no es compatible con un accidente, con una muerte instantánea, ni una muerte subita, sino de haber ejercido una fuerza ejercida de manera sostenida, persistente, controlada por quien la estaba ejecutando, en una clara muestra de voluntad y dominio del hecho.

Esto fue confirmado por la anátomopatologa y la especialista en Biología Molecular del CIF, donde se plasma la forma en que se produjo la muerte y la presencia de material biológico del acusado en las zonas vitales de la víctima.

También se refirió a un Licenciado en Criminalística presentado por la defensa para realizar una reconstrucción virtual que buscaba acomodarse a la version de Figueroa, sobre como se produjeron los hechos.

Dijo que el profesional realizó tareas en la causa sin estar matriculado en la provincia de Salta, pese a las advertencias del Colegio que los nuclea.

Cuestionó además que desde su ciencia, hizo consideraciones sobre la causa de muerte, difiriendo con los médicos y desvirtuando el origen de las lesiones; atribuyéndole dolo o culpa a las acciones analizadas e incorporando términos jurídicos y conclusiones sobre cuestiones que no fueron solicitadas.

También lo refutó respecto a la mécanica del hecho y al lugar donde se habría producido, en base a la evidencia concreta.

Sobre el estado del imputado al momento del hecho, la fiscal Sodero Calvet calificó de totalmente subjetivo los testimonios de la psicóloga y la psiquiatra particulares del imputado, ya que en vez de referirse al abordaje que realizan para asegurar su salud mental, introdujeron cuestiones como el término jurídico «emoción violenta», siendo que no estaban habilitadas para perfilar ni peritar en la causa.

En el mismo sentido se refirió a un psiquiatra presentado como perito por la defensa, quien fuera del margen de actuación en su pericia, introdujo cuestiones jurídicas y que ocasionaron que los representantes de la querella lo denunciaran por plagio

Hizo énfasis en el testimonio de la médica psiquiatra del CIF, quien dirigió la pericia psiquiátrica, quien lo calificó como manipulador, con dificultad para manejar sus impulsos, con anestesia emocional, desprovisto de afecto y con tendencia a la mendacidad y al ocultamiento.

La fiscal afirmó que José Eduardo Figueroa actuó en estado de plena conciencia y lucidez, evidenciado sobre todo por la logística por él desplegada, como fue que tras la muerte de la víctima, realizó movimientos estratégicos para disponer del cuerpo, incluso buscar un cuchillo para autolesionarse de forma superficial y sin riesgo de vida.

Al finalizar, la titular de la Unidad de Femicidios solicitó al Tribunal que se disponga la responsabilidad penal de Figueroa, por el delito por el que llegó acusado, se mantenga privación de libertad hasta tanto la sentencia quede firme.

Solicitó que se disponga la remisión de las constancias pertinentes a la Fiscalía que por jurisdicción corresponda, en relación a la conducta del médico forense presentado por la defensa, por la posible comisión del delito de falso testimonio y se remitan copias pertinentes al Tribunal de Ética del Colegio de Médicos de Salta a los fines que pudiera corresponder atento a su conducta. También se solicitó que se informe sobre la remisión de tales constancias a la autoridad que corresponda en la Justicia Federal, dado que es el ámbito en el que el profesional se desempeña laboralmente.

También que se remitan las copias partinentes a la Fiscalía que corresponda, en relación a la intervención del Licenciado Enrique Prueguer sobre la posible comisión del delito de ejercicio ilegal de la profesión.

Finalmene solicitó se contemple un resarcimiento a la familia de la víctima por el daño causado, a determinar por el Tribunal.

A su turno, los abogados querellantes adhirieron a lo manifestado por la fiscal Sodero Calvet, hicieron hincapié en la situación de violencia en la que vivía la víctima y cuestionaron algunos testimonios presentados por la defensa. Puntualmente se refirieron al informe de un médico psiquiatra presentado como perito por la defensa, en el que habría incurrido con irregularidades tales como introducir cuestiones no solicitadas como punto de pericia y la introducción de material bibliografico de una Licenciada en Criminalística sin los debidos créditos, al que calificaron de «trucho» y por el que se realizó una presentación oportunamente.

Solicitaron prisión perpetua para el acusado y adhirieron a lo solicitado por la fiscal respecto de los testigos Dib y Prueguer y además pidieron que se investigue el médico psiquiatra Navarro por la posible comisión del delito de falso testimonio.

UFEM: Este miércoles se realizarán los alegatos en el juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras

Tras un cuarto intermedio, este miércoles al reanudarse la audiencia de debate, se dará lugar a los alegatos de las partes. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

El pasado viernes, finalizó la ronda de testimoniales, el Tribunal escuchó la declaración del acusado y se realizó la incorporación de la prueba producida.

Se dispuso un cuarto intermedio hasta este miércoles 29, para dar lugar a que las partes realicen sus alegatos.

La jornada se desarrollará desde las 8 en la Sala de Grandes Juicios del Poder Judicial, y será transmitida en vivo por el canal del Youtube del Poder Judicial.

Caso Kvedaras: Quedó descartado que el imputado haya corrido riesgo de vida

Para la última jornada de testimoniales, declararon numerosos testigos de concepto convocados por la defensa y dos médicos del hospital San Bernardo. El imputado solicitó prestar declaración sin responder preguntas. Los alegatos se producirán el próximo miércoles 29.

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Al reanudarse la audiencia este viernes 24, previsto para recibir las últimas declaraciones, fueron citados amigos de la pareja, familiares, dos empleadas domésticas y la expareja de un hombre con el que la víctima mantuvo una relación sentimental, quienes brindaron lo que conocían y sabían de la pareja previo al hecho. También lo hicieron dos médicos que prestan servicios en el hospital San Bernardo.

A su turno, un médico especialista en cirugía de cuello y cabeza dijo que el día del hecho cumplía guardia en el hospital San Bernardo, cuando fue convocado desde el shockroom para evaluar al imputado como paciente. Dijo que por la zona donde presentaba la lesión —considerada vital— decidió realizar una exploración más profunda en quirófano.

La intervención se produjo entre las 14:00 y las 15:20 del 4 de agosto de 2023, y el imputado presentaba una herida de arma blanca en la denominada zona 2 del cuello. Al constatar que se trataba de una lesión superficial, que no afectaba estructuras profundas, realizó la curación mediante electrocoagulación, ligadura y toilette quirúrgico, sin el suministro de medicación alguna.

Ante las consultas del abogado defensor respecto de la mecánica con la que se habrían producido las heridas, el médico dijo no poder dar precisiones, dado que no es perito. Confirmó que, pese a que la lesión del cuello se ubicaba en una zona considerada de riesgo, era superficial y que el imputado no corrió riesgo de vida.

Dijo que luego de la intervención en quirófano, permaneció por seis horas en observación y, tras verificar su evolución favorable y ausencia de riesgo, se dispuso su traslado a una sala común de cirugía general.

También fue convocado como testigo un médico cirujano que presta servicios en el nosocomio y mantiene una relación de amistad con la familia del imputado. Aclaró que no tuvo a su cargo la atención del imputado ni emitió informe alguno que obre en la causa, y señaló que, al encontrarse  casualmente de guardia y enterarse de la presencia del imputado, tomó interés por su estado, lo visitó al salir de quirófano y accedió a la historia clínica.

Finalizada la ronda de testimoniales, el imputado solicitó brindar su declaración ante el Tribunal, a través de su abogado defensor, sin responder preguntas

Dijo que se trataba de un pedido de disculpas a su familia, a la familia de la víctima y a sus hijos. «Les fallé», dijo respecto de los menores.

Respecto de la víctima, sostuvo que «Mer no se merecía esto» y que era una buena madre y una buena mujer.

Sobre su situación, dijo hacerse responsable por «lo que pasó», y evitó referirse al hecho que está siendo juzgado y cuya autoría se le atribuye. «Tengo que pagar, y estoy pagando…» concluyó.

Tras un cuarto intermedio, se incorporó la prueba y se dispuso un receso hasta el próximo miércoles a las 8, para dar lugar a los alegatos.

Este viernes se recibirán los últimos testimonios en el juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras

Durante la jornada brindaron su declaración, familiares, una amiga, un empleado y dos profesionales de la salud que atienden al imputado. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género en perjuicio de quien fuera su esposa.

Al reanudarse la audiencia este jueves 23, declaró un tío materno del imputado, quien dijo que mantenía una relación de proximidad con la pareja; incluso manifestó que su esposa es madrina de bautismo de uno de los hijos de ambos. Comentó situaciones cotidianas y, al ser consultado sobre sus dichos, manifestó que le pareció mal que la víctima le pidiera a su esposo que cambiara los pañales a uno de los niños.

Luego lo hizo un trabajador de la finca del tío del imputado, quien se refirió a la relación que mantenía con Figueroa, la que describió como laboral pero cercana. Ponderó que su «patrón» no hacía diferencias e incluso permitía que uno de sus hijos jugara con uno propio y consideró que «no merecía terminar así». Respecto de la víctima, dijo que el trato era bastante formal pero, al ser consultado, dijo que era «mandonita».

La siguiente testigo fue una amiga de la familia, vinculada por las actividades deportivas de los hijos, con quien compartían actividades sociales en relación a los menores, tales como cumpleaños. Ella dijo que les parecían una «pareja perfecta» y que, por el grado de confianza que habían alcanzado, no conocía detalles de la intimidad de la pareja.

Sí mencionó que la noche previa al hecho, alrededor de las 20, fue al domicilio del imputado a buscar a su hijo y encontró a este bien, de buen ánimo, y que le hizo incluso bromas. De lo sucedido se enteró por los medios de comunicación.

Mediante videollamada se recepcionó la declaración de una prima del imputado, quien dijo tener una relación frecuente y cercana a la pareja. Comentó que, pese a vivir en provincias distintas, se visitaban mutuamente y que no había llegado a conocer conflictos en la pareja. Sobre la víctima dijo que era una «excelente persona».

También fueron convocadas una médica psiquiatra y una psicóloga particulares, quienes atendieron al imputado desde que fue ingresado a la Unidad Carcelaria 1, para velar por la integridad de su salud mental. Ambas fueron coincidentes en hablar de un cuadro presuntivo de depresión, con síntomas de estrés postraumático como el desánimo o el insomnio.

Sobre el hecho que es juzgado, también coincidieron en que recuerda hasta una discusión que habría servido de disparador, y que presenta lagunas mentales o faltas de recuerdo al respecto.

Señalaron que expresa sentir culpa y responsabilidad «por todo lo sucedido». Hablaron de emociones intensas, y en el caso de la médica psiquiatra, de un desborde emocional caracterizado como un «huracán».

Respecto al alcance de los sentimientos de culpa y angustia que les habría expresado el imputado y volcaron en sus informes, la fiscal Sodero Calvet hizo notar que en ellos hablan de la preocupación por sus hijos, por su bienestar, por su familia, pero en ningún informe se menciona ese sentimiento respecto por quien fuera su esposa o por el acaecimiento de su muerte, lo que fue reconocido por ambas profesionales.

En el caso de la psicóloga, fue cuestionada por expresar en un informe el término «emoción violenta», ya que es propio del ámbito jurídico e incluso por citar un texto de una criminalista que le da un marco científico, ajeno a su área de conocimiento.

Durante la exposición, señaló que la pareja tenía naturalizadas situaciones de violencia, y fue cuestionada por la Fiscal respecto al alcance de la expresión, ya que su abordaje se limita al imputado y no estaba en condiciones de referirse a la víctima, pues no la había conocido ni tratado.

Debió explicar además que el término «expresiones indecorosas» que había usado para referirse a cómo se comunicaba Kvedaras con su marido era una consideración propia y no algo que el imputado le había manifestado.

Al concluir la jornada, el Tribunal, integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, dispuso un cuarto intermedio hasta este viernes 24 a las 8.30.

Últimos testigos en el juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras

Con la declaración de seis testigos citados por la querella y la defensa, se desarrolló la jornada de este miércoles. Se destacó el de un psiquiatra del hospital San Bernardo, quien se refirió al estado del imputado al momento de su internación. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Al reanudarse la audiencia este miércoles 22, declaró una amiga de la víctima, quien, en coincidencia con otros testigos, señaló que era conocida por el entorno, la crisis que vivía la pareja, los deseos de separación de Kvedaras y que el imputado le prodigaba malos tratos verbales y psicológicos. Lo caracterizó como «hipócrita».

Brindaron su testimonio dos policías que, el día 5 de agosto de 2023, cumplieron tareas de custodia del imputado en el hospital San Bernardo hasta la mañana del domingo 6. Confirmaron que fue asistido por médicos y enfermeras, que no recibió visitas y que permaneció durmiendo la mayor parte del tiempo.

También lo hicieron una enfermera y un médico traumatólogo que tuvieron a su cargo la atención de Figueroa tras ser hospitalizado el 4 de agosto de 2023, pasado el mediodía. Confirmaron que se encontraba con signos vitales normales, que brindó sus datos filiatorios y que fue intervenido quirúrgicamente para toilette y cierre de heridas cortantes múltiples de carácter superficial y que no presentaban riesgo de vida.

Al momento de declarar un médico psiquiatra que prestaba servicios en el hospital San Bernardo, dijo que el imputado, al momento de la consulta, se encontraba lúcido, orientado en tiempo y espacio, con juicio conservado, respondió preguntas y sin alteración psicomotriz. Dijo que no tenía ideación suicida y que, consultado por el insomnio, el imputado le dijo que no podía dormir por los ruidos del lugar y que la cama le resultaba incómoda, comentario que al profesional le resultó «banal».

Indicó que recomendó el alta del paciente y que otra situación que le llamó la atención fue que el propio Figueroa le consultó si no sería derivado al hospital Ragone.

Al finalizar la jornada, el Tribunal, integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, dispuso un cuarto intermedio hasta este jueves 23 a las 8.30.

Caso Kvedaras: Los alegatos serán el próximo miércoles 29

Al reanudarse la audiencia de debate, declararon testigos de concepto convocados y en particular una amiga de la víctima, quien destacó su personalidad y habló de sus proyectos. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Al reanudarse la audiencia este martes 21, prestaron declaración un vecino de la pareja, con quien realizaban «pool escolar» a la salida del colegio respecto del hijo menor, una mujer que cumplió tareas domésticas para la familia, una amiga y compañera de estudios, otra amiga de la víctima y un amigo de la pareja.

Se destacó el testimonio de una compañera de estudios, quien se refirió a la personalidad optimista de la víctima, con muchos proyectos a futuro, y destacó que había retomado sus estudios con mucho entusiasmo, ya que se inscribía en todas las materias, rendía exámenes y tenía proyectado recibirse al siguiente año.

En el mismo sentido, una amiga a quien había conocido en 2021 durante un retiro espiritual relató que, en el marco de esta amistad, conoció intimidades de la pareja y de la vida privada de la víctima. Así supo de la crisis que atravesaban, de los deseos de separación que no se concretaban y que no se sentía apoyada por su esposo. Finalmente, comentó cómo supo del fallecimiento de su amiga.

Al finalizar la jornada, el Tribunal, integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, confirmó que los alegatos se realizarán el próximo 29 de abril a las 8.00.

Se dispuso un cuarto intermedio hasta este miércoles a las 8.30 para continuar con la recepción de testimoniales.

Últimas instancias del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras

Al reanudarse la audiencia de debate, declararon peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales y una licenciada en Trabajo Social del Poder Judicial. Finalmente, se produjo la lectura de mensajes entre la víctima, su esposo e hijos, solicitada por la querella y la defensa. 

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Este lunes 20, al reanudarse la audiencia de debate, declaró un técnico del Departamento de Informática del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quien se refirió a su intervención en la causa. Explicó que realizó la inspección de los celulares de la madre de la víctima y de dos de sus hermanos.

Se realizó la lectura de los mensajes que intercambiaron entre sí el día 29 de julio de 2023, días previos a su muerte, donde Kvedaras expresó su temor de regresar a su casa y pidió ayuda a su grupo familiar.

Luego brindó su testimonio una licenciada en Criminalística del CIF, quien realizó la inspección de distintos elementos secuestrados tanto en la vivienda de la pareja como en el vehículo donde fueron encontrados.

Con un soporte multimedia exhibió los secuestros, consistentes en prendas de vestir, cartera, mochila, billeteras, entre otros.

Explicó que, en algunos casos, se realizó un trabajo conjunto con el Servicio de Biología Molecular, debido a que los elementos secuestrados debieron ser sometidos a pruebas genéticas.

Finalmente compareció una licenciada en Trabajo Social del Poder Judicial, quien realizó un informe socioambiental de la abuela y de un tío materno de los hijos de la pareja, a solicitud de un juzgado de Familia, por la tutela de los menores.

El informe consistió en relevar las condiciones socioeconómicas de las dos personas que realizaron el trámite.

Expuso que la familia de la víctima, desde que se produjo el hecho, se hizo cargo de los menores, adaptó su forma de vida, mudándose de sus lugares de residencia. Contó que tanto la abuela como el tío, alquilaron propiedades para darles comodidad y bienestar a los niños.

Comentó que, además de los cambios de domicilio, se registraron modificaciones en los horarios de trabajo y en las costumbres y que, en el proceso, surgieron conflictos con la familia paterna, ya que habían dejado de proveer dinero para la manutención de los menores y habían alquilado la casa familiar y dispuesto de sus bienes.

Sostuvo que, a partir de la entrevista con las personas peritadas y también con los menores, pudo concluir que no existía vínculo con los familiares paternos tras el hecho y que previamente también era escaso.

Finalizados los testimonios, el Tribunal dio lugar a la lectura de mensajes obtenidos del análisis de comunicaciones en la causa, solicitada por la querella y la defensa. Se trata de mensajes intercambiados entre el acusado, la víctima y sus hijos días previos al hecho.

Antes de concluir la jornada, se reacomodó la lista de testigos pendientes y el Tribunal, integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, fijó la fecha del 28 de abril como tentativa para que las partes realicen sus alegatos.

Se dispuso un cuarto intermedio hasta este martes 21 a las 8.30 para continuar con la recepción de testimoniales.

Caso Kvedaras: Declararon los profesionales que realizaron la pericia psiquiátrica del imputado

Este viernes, brindaron su testimonio la médica psiquiatra del CIF que dirigió la pericia y sus pares que participaron por la querella y la defensa, quienes se refirieron a sus respectivos informes. La Fiscal y la querella objetaron inferencias no corroboradas y el uso de conceptos ajenos a la pericia

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra José Eduardo Figueroa, imputado como autor del delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.

Este viernes 17, la primera testigo fue una médica psiquiatra del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quien dirigió la pericia psiquiátrica realizada durante la investigación al imputado Figueroa.

Explicó que la medida se realizó con la presencia de otros dos profesionales presentados por la querella y la defensa y que, al finalizar la misma, intercambiaron criterios y, al no llegar a un acuerdo para emitir un informe conjunto, cada uno presentó su correspondiente informe.

La profesional señaló que, como conclusiones de su informe, el imputado conocía, comprendía y entendía la criminalidad de sus actos y que podía dirigir sus acciones. No registraba afectación alguna de la conciencia y no presentaba una enfermedad mental de relevancia.

Lo describió como indiferente afectivamente, con «anestesia emocional» durante las entrevistas y desprovisto de afectos. Sostuvo que presenta personalidad neurótica, con rasgos obsesivos y narcisistas, lo que le dificulta delegar por su necesidad de tener todo bajo control.

En relación con el hecho que se le atribuye, dijo que una discusión con su esposa derivó en forcejeos y que, de manera textual, expresó que «quería hacerla cagar».

Remarcó que durante la entrevista surgieron algunos indicadores compatibles con una tendencia al ocultamiento: «encubre sus verdades», enfatizó.

Luego, el médico psiquiatra que intervino en representación de la querella, en coincidencia con el informe de la perito del CIF, sostuvo que el acusado tenía un discurso plano, controlado y que era reservado en sus respuestas, y que existían indicadores de que oculta u omite respuestas en relación al hecho.

Remarcó sus rasgos de personalidad obsesivos y dependientes, que lo llevan a buscar aprobación, negar la verdad y restarle importancia a los conflictos.

Finalmente, declaró el médico psiquiatra presentado por la defensa del acusado, quien expuso sobre su informe pericial. En ese marco, y ante preguntas de la fiscal, reconoció que no cuenta con especialización en medicina forense.

La representante del Ministerio Público Fiscal y la querella cuestionaron distintos aspectos del informe. En primer lugar, el profesional debió aclarar que la afirmación que realiza respecto a la ausencia de antecedentes de conductas impulsivas en el imputado constituía una inferencia suya, ya que se basaba únicamente la entrevista con Figueroa y no en elementos corroborados.

Asimismo, el perito debió aclarar expresiones vertidas en el informe vinculadas a cuestiones de “género”, las cuales no formaban parte de los puntos de pericia solicitados.

Durante su declaración, el psiquiatra también fue consultado por haber caracterizado al acusado como una persona “estoica”. Explicó que se trató de una apreciación personal para describir su actitud de tolerancia, basada en una situación que tomó como referencia.

En otro tramo, fue consultado sobre una mención incluida en su informe acerca de una supuesta lucha “cuerpo a cuerpo” entre el acusado y la víctima. Aclaró que no se trataba de un relato del imputado, sino de una inferencia propia, y reconoció que tenía conocimiento de que la muerte se produjo por sofocación y ahorcamiento, según información recibida.

Ante consultas de la fiscalía y la querella, el profesional explicó que, al aludir a la “vulnerabilidad” del imputado, hacía referencia a su sensibilidad. En esa línea, sostuvo que el hecho habría sido consecuencia de un desborde o estallido emocional que derivó en una acción violenta.

Finalmente, fue interrogado sobre el uso del término “emoción violenta” en su informe. Indicó que se trata de un concepto jurídico y no médico, y admitió que lo incorporó pese a no integrar los puntos de pericia requeridos. También señaló que no recordaba la fuente bibliográfica de un texto citado sobre ese concepto, aunque afirmó que se trata de material que utiliza habitualmente.

Al finalizar la jornada, los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans dispusieron un cuarto intermedio hasta el próximo lunes 20 de abril para continuar con la ronda de testimoniales.

 

Continúan las testimoniales en el juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras