Rosario de Lerma: La Fiscalía solicitó la intervención de organismos especializados para trabajar con el entorno familiar de una víctima de violencia de género

La Fiscalía no sólo avanzó con la imputación de los involucrados, sino que además solicitó la intervención de organismos especializados para trabajar con el grupo familiar de la víctima, al considerar que las redes cercanas cumplen un rol clave en la detección y prevención de situaciones de violencia.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó provisionalmente a un hombre de 40 años y a una mujer de 23 años por distintos hechos ocurridos en el marco de una relación de pareja signada por antecedentes de violencia y por la existencia de medidas judiciales de protección vigentes.

La investigación se inició a partir de actuaciones policiales y permitió establecer que ambos habrían incumplido en dos oportunidades una prohibición recíproca de acercamiento dispuesta por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género.

Según consta en el decreto de imputación, el primer episodio ocurrió el pasado 28 de marzo, cuando los involucrados mantuvieron conversaciones a través de WhatsApp y acordaron encontrarse personalmente en el domicilio de una familiar de la mujer, pese a encontrarse vigente una restricción judicial que les impedía acercarse a menos de 300 metros.

El segundo hecho se registró el 6 de junio, cuando ambos fueron encontrados juntos a bordo de un automóvil sobre la ruta provincial 36, a la altura de Finca La Florida. En el vehículo también viajaban el hijo de ambos, de apenas cuatro meses de edad, y otra persona.

De acuerdo con la investigación, durante el trayecto se produjo una discusión en cuyo transcurso el hombre habría golpeado a la mujer en el rostro, provocándole lesiones constatadas posteriormente por personal médico. Además le habría arrebatado el teléfono celular arrojándolo por la ventanilla del vehículo y ocasionándole daños. Las actuaciones también determinaron que, durante el mismo episodio, la mujer habría agredido físicamente al hombre, causándole excoriaciones en distintas partes del cuerpo.

Por estos hechos, el hombre fue imputado provisionalmente por los delitos de desobediencia judicial en dos hechos, lesiones leves doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, y daños, todo en concurso real. La mujer fue imputada por desobediencia judicial en dos hechos y lesiones leves agravadas por la relación de pareja preexistente.

Más allá de las imputaciones, el fiscal Daniel Escalante desarrolló un análisis sobre el rol que puede cumplir el entorno familiar frente a situaciones de violencia. Durante la investigación, familiares cercanos manifestaron haber presenciado episodios de agresión entre los involucrados y reconocieron tener conocimiento de las medidas judiciales que pesaban sobre la pareja. Entre otros testimonios, una prima de la mujer relató haber observado situaciones de violencia dentro de un vehículo, mientras que la madre de la joven señaló que había advertido agresiones físicas e insultos por parte del acusado.

A partir de estos antecedentes, el Fiscal sostuvo que los integrantes del grupo familiar suelen encontrarse en una posición privilegiada para advertir señales de alerta, aportar información relevante sobre la dinámica de violencia y colaborar en la protección de las víctimas.

En ese sentido, señaló que muchas personas sometidas a situaciones de violencia no siempre cuentan con los recursos emocionales necesarios para denunciar o sostener los procesos judiciales, especialmente cuando existen relaciones asimétricas de poder que generan miedo, dependencia o pérdida de autonomía. Sobre esa base, destacó la importancia de fortalecer las redes familiares y comunitarias como herramientas de contención y acompañamiento.

En ese marco, el fiscal Escalante dispuso oficiar a la Subsecretaría de las Mujeres, Géneros y Diversidad y al Polo Integral de las Mujeres para que desarrollen acciones de concientización y sensibilización dirigidas específicamente al grupo familiar de la víctima, brindándoles herramientas que permitan identificar situaciones de violencia, intervenir oportunamente y acompañar a quienes las padecen.

En su resolución, también citó legislación comparada y antecedentes doctrinarios de distintos países de América Latina que reconocen la posibilidad de que familiares, vecinos o terceros puedan promover mecanismos de protección cuando la víctima no se encuentra en condiciones de hacerlo por sí misma. A partir de ello, planteó la necesidad de profundizar el debate sobre el papel que pueden desempeñar las redes familiares en la prevención de la violencia familiar y de género.

Finalmente, se remitieron las actuaciones al Juzgado de Violencia Familiar y de Género para que evalúe la adopción de medidas complementarias orientadas a un abordaje integral de la situación.

Rosario de Lerma: Imputaron a cinco personas por agresiones, amenazas y lesiones contra una adolescente

La investigación reúne tres hechos ocurridos entre septiembre de 2025 y marzo de 2026. Una de las acusadas también fue imputada por incumplir una medida judicial de protección vigente en favor de la víctima.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria, donde se imputó a cinco personas por distintos hechos ocurridos en perjuicio de una adolescente de esa ciudad.

Los hechos investigados deben analizarse dentro de un contexto de conflictividad familiar sostenida en el tiempo. En ese marco, el fiscal Escalante indicó que la adolescente habría quedado expuesta a situaciones de violencia derivadas de disputas entre adultos, convirtiéndose presuntamente en blanco de agresiones y amenazas ajenas a su conducta.

Agregó el Fiscal que los informes profesionales incorporados a la causa advirtieron una situación de vulnerabilidad que motivó la adopción de medidas de protección en su favor. Según la hipótesis investigativa, la adolescente habría resultado especialmente afectada por un conflicto familiar y vecinal de larga data, en el que se habría convertido en destinataria de agresiones, amenazas y actos de hostigamiento.

Según la investigación, el primer hecho ocurrió el 29 de septiembre de 2025 en inmediaciones de calle Belgrano al 500 de Rosario de Lerma. En esa oportunidad, un hombre de 23 años habría agredido físicamente a la adolescente, provocando su caída y ocasionándole lesiones.

Un segundo episodio se registró el 6 de octubre de 2025, cuando la víctima caminaba junto a su hermano menor. De acuerdo con la acusación, el mismo hombre la habría interceptado y golpeado utilizando una manopla, mientras que una joven de 19 años también la habría agredido físicamente.

El tercer hecho ocurrió el 29 de marzo de este año en barrio San Jorge. La adolescente habría sido interceptada por cuatro mujeres, quienes presuntamente la amenazaron e intimidaron. Durante ese episodio, una de las acusadas habría utilizado un elemento contundente para agredirla y causarle lesiones.

La Fiscalía sostuvo además que esta última mujer tenía vigente una medida judicial que le prohibía acercarse a la adolescente y ejercer cualquier tipo de violencia física o psicológica en su contra. Por tal motivo, además de los delitos vinculados a las agresiones investigadas, fue imputada por desobediencia judicial.

Los elementos reunidos durante la investigación incluyen denuncias, certificados médicos que acreditan lesiones sufridas por la víctima, documentación vinculada a las medidas de protección oportunamente dictadas e informes profesionales que dan cuenta de la situación de vulnerabilidad detectada.

En función de los distintos hechos investigados, los acusados fueron imputados por los delitos de lesiones leves, lesiones leves agravadas por razones de género, amenazas y desobediencia judicial, según el grado de participación atribuido a cada uno.

Rosario de Lerma: Condenado por agredir y amenazar a su expareja pese a tener restricciones judiciales

Los episodios ocurrieron en distintas fechas y tuvieron como víctima a su expareja.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, representó al Ministerio Público Fiscal en una audiencia multipropósito donde se arribó a un acuerdo de juicio abreviado para un hombre acusado por diversos hechos de violencia ejercidos contra su expareja.

Durante la audiencia, el imputado admitió su responsabilidad en los hechos investigados y prestó conformidad al acuerdo alcanzado entre las partes junto a su defensa particular. Como resultado, fue condenado a la pena de 11 meses de prisión de ejecución condicional y al cumplimiento de reglas de conducta, por los delitos de lesiones doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, amenazas y desobediencia judicial, todo en concurso real.

La investigación se inició a partir de tres denuncias radicadas por una mujer con quien el acusado había mantenido una relación de pareja durante aproximadamente diez años y con quien tiene un hijo en común. 

Según consta en la causa, ya existían medidas judiciales de protección vigentes que le prohibían acercarse y mantener contacto con la damnificada.

Uno de los hechos ocurrió cuando el acusado se presentó en el domicilio de la mujer, donde profirió amenazas y posteriormente la agredió físicamente, ocasionándole lesiones que fueron constatadas por un profesional médico.

En otro episodio denunciado, mientras compartían una reunión familiar, el hombre volvió a ejercer violencia física contra la víctima, provocándole lesiones en el rostro que también fueron certificadas médicamente.

La tercera denuncia refiere que el acusado se presentó nuevamente en el domicilio de la mujer, donde la amenazó y arrojó elementos contundentes que le provocaron lesiones. Tras el hecho, la damnificada solicitó asistencia policial.

Durante la investigación, destacó el fiscal Escalante, se estableció además que en dos oportunidades el condenado incumplió deliberadamente las medidas de protección dispuestas por la Justicia en favor de la víctima, acercándose a ella pese a encontrarse debidamente notificado de las restricciones vigentes.

Ruta del Abigeato II: Condenaron a integrantes de una organización que operaba en Rosario de Lerma, La Silleta y Cerrillos

La investigación permitió desarticular una organización dedicada al robo y faena clandestina de ganado. La banda operaba durante la madrugada y comercializaba carne de procedencia ilegal.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio en la que fueron condenadas cinco personas vinculadas a una organización delictiva investigada por una serie de hechos de abigeato cometidos en distintas fincas de Rosario de Lerma, La Silleta y Cerrillos.

Eduardo Alberto Aguirre, alias “El Gordo”, fue condenado a la pena de seis años de prisión efectiva; Paola Mabel Chocobar, alias “La Payaso”, fue condenada a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional; Elías Agustín Rivero fue condenado a la pena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional; Rosario José Churquina, alias “Sueñito”, fue condenado a la pena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional; y Raúl Rafael Aguirre fue condenado a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional, por distintos delitos vinculados al abigeato, la comercialización ilegal de carne y otras conductas conexas investigadas en la causa. Asimismo, se dispuso una reparación económica integral para las víctimas por la suma de treinta millones de pesos.

La investigación permitió establecer la existencia de una estructura organizada dedicada al robo y faena clandestina de ganado bovino, principalmente vacas raza Holando Argentino destinadas a producción lechera. Según la acusación, los hechos se cometían durante la madrugada en zonas rurales y despobladas, mediante una modalidad reiterada: los animales eran retirados de corrales o potreros, trasladados hacia caminos alternativos y posteriormente faenados en el lugar.

Las actuaciones se originaron a partir de múltiples denuncias radicadas por productores rurales de la zona, quienes reportaron la sustracción y faena de animales en fincas ubicadas sobre rutas provinciales 24, 36 y 21. En varios casos, los damnificados encontraron restos de los animales —cabezas, vísceras, cueros y costillares— abandonados en inmediaciones de los campos.

Entre las víctimas se encontraban propietarios de las fincas San Ramón, Olmachea, Colón, La Falda y San Isidro, quienes denunciaron la sustracción de vacas Holando Argentinas valuadas en importantes sumas de dinero. Los investigadores advirtieron similitudes en todos los hechos: cortes de alambrados, traslado de animales a sectores alejados, desposte con el mismo patrón de cortes y utilización de caminos de escape.

Durante la investigación, personal del Grupo de Investigaciones del Sector 82 y de la División Policía Rural y Ambiental reunió elementos que permitieron vincular a los acusados con los hechos. Entre las pruebas incorporadas se encontraron intervenciones telefónicas y análisis forenses de dispositivos celulares, donde surgían conversaciones previas vinculadas a la planificación de los ilícitos y referencias a la obtención de dinero mediante las maniobras investigadas.

Además, se determinó que la organización utilizaba un automóvil Toyota Etios para trasladar tanto a los integrantes de la banda como la carne obtenida de manera ilegal. Según la pesquisa, la mercadería era posteriormente distribuida y comercializada en carnicerías de zona norte de la ciudad de Salta.

La acusación del fiscal Daniel Escalante sostuvo que Eduardo Alberto Aguirre, alias “El Gordo”, ejercía el rol de jefe de la organización, coordinando la logística, el relevamiento de zonas rurales y la convocatoria de los ejecutores. También se atribuyó participación a un efectivo policial en actividad, Raúl Rafael Aguirre, quien habría suministrado información vinculada a controles y operativos policiales.

En allanamientos dispuestos por la Fiscalía y realizados en abril de 2026 en distintos domicilios y locales comerciales, se secuestraron teléfonos celulares, cuchillos tipo carnicero, sogas, bolsas arpilleras, sellos, carne sin documentación respaldatoria y otros elementos considerados de interés para la causa.

Rosario de Lerma: Condenan a un hombre que adquirió monturas sustraídas de una finca rural

La investigación se inició tras la denuncia por la sustracción de elementos de uso rural de una habitación utilizada como monturero en Finca El Juncal, donde autores desconocidos habrían ingresado tras violentar una ventana y sustrajeron riendas, bozales, lazos y otros elementos.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de revisión de la investigación en la que, con el acuerdo de las partes y la confesión del acusado, se resolvió la realización de un juicio abreviado para un hombre acusado del delito de encubrimiento.

La investigación se inició a partir de una denuncia radicada cuando un vecino de la zona de Finca El Juncal advirtió la sustracción de diversos elementos de uso rural que se encontraban en una habitación utilizada como monturero. 

Según se estableció, autores desconocidos habrían ingresado al lugar tras violentar una ventana asegurada con un chapón, desde donde sustrajeron riendas, bozales, lazos, una tijera de tusar y otros elementos vinculados a la actividad rural.

Posteriormente, y a partir de las tareas investigativas realizadas por personal policial, se llevaron a cabo requisas y procedimientos en distintos domicilios de la zona, donde se logró el secuestro de parte de los elementos denunciados como sustraídos. Asimismo, se individualizó a personas presuntamente vinculadas con la tenencia y/o comercialización de los bienes, lo que permitió avanzar en la causa.

En ese contexto, uno de los imputados, quien fue asistido por la defensa oficial, reconoció su participación en los hechos y se estableció que habría tenido en su poder y dispuesto de parte de los elementos sustraídos, los cuales fueron adquiridos o recibidos a sabiendas de su origen ilícito. De esta manera, su conducta fue encuadrada en la figura de encubrimiento, lo que permitió arribar a un acuerdo de juicio abreviado.

En tanto, las otras dos personas involucradas se encuentran declaradas en rebeldía, por lo que la investigación respecto de ellas continúa vigente hasta tanto sean localizadas y puestas a derecho.

Finalmente, la doctora Gabriela González, de Sala de Juicio, intervino en la audiencia y homologó el acuerdo alcanzado, disponiendo la aplicación de una pena de un año de prisión de ejecución condicional.

Imputan a un hombre por agredir a su ex pareja y destruir su teléfono celular

El acusado retuvo el teléfono celular de la mujer y la hizo concurrir a su domicilio para recuperarlo, donde luego la agredió físicamente.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a un hombre de 32 años por la presunta comisión de los delitos de lesiones doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por el género, y daños, en concurso real.

De acuerdo a lo que surge de la investigación, el 2 de marzo, la denunciante se encontraba en la escuela a la que concurren sus hijas cuando el imputado se presentó en el lugar y, aprovechando un momento de descuido, sustrajo el teléfono celular de la mujer, para luego retirarse.

Más tarde, el acusado le indicó que, si quería recuperar el dispositivo, debía dirigirse a su domicilio. La mujer se trasladó hasta el inmueble ubicado en barrio San José, donde también se encontraban sus hijas. Ya en el interior de la vivienda, y tras una discusión vinculada a cuestiones personales, el imputado se tornó violento.

Según el relato, el hombre arrojó reiteradas veces el teléfono celular contra el suelo, provocando su destrucción, y posteriormente agredió físicamente a la denunciante, empujándola y propinándole golpes de puño en la cabeza y el rostro. Tras pedir auxilio a los gritos, la denunciante logró retirarse del lugar junto a sus hijas y dar aviso de lo sucedido.

Como consecuencia del hecho, fue asistida en el hospital local, donde el examen médico constató inflamación en el pómulo izquierdo y en la región temporal izquierda, lesiones compatibles con una agresión física. En el marco de las actuaciones posteriores, personal policial secuestró el teléfono celular dañado, confirmándose que pertenecía a la denunciante.

En el marco de la causa, la Fiscalía ordenó la detención del imputado y solicitó medidas de protección a favor de la víctima, entre ellas la prohibición de contacto y de acercamiento.

Rosario de Lerma: Imputan a tres hermanos por lesionar a un policía e incumplir prohibición judicial

Durante un procedimiento en un domicilio, los acusados habrían resistido la intervención policial, lanzando objetos y tratando de escapar por los techos y casas vecinas, mientras su familia intentaba protegerlos. 

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a tres hermanos por los presuntos delitos de atentado a la autoridad, lesiones agravadas contra personal policial, violación de domicilio y desobediencia judicial.

La intervención de la Fiscalía se inició luego de un incidente ocurrido el 28 de febrero, tras un procedimiento policial que se originó a partir de la detección de los imputados en la vía pública, quienes contaban con medidas cautelares vigentes que les prohibían acercarse a ciertos domicilios y personas, según resolución del Juzgado de Violencia de Género N.º 3. 

Al intentar cumplir con estas medidas, los efectivos intervinientes fueron impedidos por los acusados, generándose un enfrentamiento dentro de una vivienda.

Durante el altercado, un Sargento de la División Seguridad Urbana (DCCO), fue agredido físicamente por los imputados, sufriendo contusiones en la cabeza y escoriaciones en los antebrazos. Posteriormente, los acusados intentaron huir trepando techos y entrando temporalmente en propiedades vecinas, mientras su familia interfería en el procedimiento e intentaba protegerlos de la intervención policial.

En su derrotero, los imputados habrían violado domicilios de vecinos, quienes colaboraron con la policía para contener la situación. 

La intervención contó con refuerzos de la Unidad de Infantería y de la Subcomisaría San Jorge, logrando finalmente la detención de los involucrados.

El fiscal Escalante solicito ante el Juzgado de Garantias, el mantenimiento de detención para los imputados.

Campo Quijano: Imputado por agredir a su expareja, causar daños y violar una orden judicial

Es acusado de violentar a su expareja, causarle lesiones y dañar su teléfono celular en dos oportunidades, además de incumplir una orden judicial de restricción.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a un hombre de 22 años por los delitos de lesiones leves doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por el género, daños (dos hechos) y desobediencia judicial, en concurso real, a partir de hechos ocurridos en la localidad de Campo Quijano. Desde la Fiscalía se solicitó el mantenimiento de detención para el acusado.

La intervención de la Fiscalía se originó tras actuaciones iniciadas por la Comisaría N.º 7, luego de una denuncia presentada por una mujer que manifestó haber mantenido una relación sentimental de aproximadamente cuatro meses con el imputado, finalizada en octubre de 2025.

De acuerdo a lo denunciado, el 2 de enero, ambos se encontraban en el domicilio de la mujer, ubicado en calle 25 de Mayo de Campo Quijano, donde se produjo una discusión que derivó en un forcejeo. En ese contexto, el acusado le arrebató el teléfono celular y lo arrojó violentamente contra el suelo, provocando su destrucción.

Durante el episodio, la mujer habría sido tomada del cuello, motivo por el cual fue examinada por personal médico. El certificado incorporado a la causa constató lesiones compatibles con el relato.

En una segunda denuncia, la víctima informó que el 9 de febrero, alrededor de las 00:30, el imputado se presentó nuevamente en su domicilio, en estado de ebriedad, ingresó al lugar y, tras una nueva discusión, volvió a dañar su teléfono celular. Ante la negativa del hombre a retirarse, la mujer se alejó del lugar y solicitó ayuda a una amiga, quien dio aviso a la policía.

Efectivos policiales acudieron al domicilio, demoraron al imputado y secuestraron el teléfono celular dañado.

El fiscal Escalante destacó  que el acusado incumplió una orden judicial vigente, ya que el Juzgado de Violencia Familiar y de Género N.º 1 había dispuesto medidas de protección en favor de la denunciante, entre ellas la prohibición de acercamiento, la prohibición de ejercer actos de violencia y la prohibición de ingresar a su domicilio, resolución que había sido debidamente notificada.

Faena clandestina y riesgo sanitario: Piden elevar a juicio una causa

El hecho ocurrió durante un control vehicular de la Policía Rural en un camino alternativo de Rosario de Lerma, donde se detuvo un automóvil que transportaba carne vacuna recientemente faenada en el baúl. La carga carecía de documentación y controles sanitarios.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, solicitó ante el Juzgado de Garantías 8 la elevación a juicio de la causa contra un hombre de 51 años , imputado por la violación de las leyes de policía sanitaria animal (artículo 206 del Código Penal), tras un procedimiento policial que dejó al descubierto una faena clandestina en la zona rural.

El hecho ocurrió cerca del mediodía del 11 de noviembre, cuando efectivos de la División Policía Rural y Ambiental de El Carril realizaban un control vehicular preventivo en un camino alternativo que conduce a Finca Las Peras, en inmediaciones del río. En ese contexto, detuvieron un automóvil que circulaba con la suspensión visiblemente baja, signo evidente de una carga pesada.

Al solicitar la apertura del baúl, los uniformados encontraron una res vacuna recientemente faenada, fraccionada en cuartos, sin sellos sanitarios, documentación de traslado, ni condiciones mínimas de higiene o cadena de frío. Las prendas del acompañante, presentaban manchas compatibles con sangre, lo que reforzó las sospechas.

Ante la situación, se dio intervención a la Oficina de Bromatología de Rosario de Lerma. La profesional interviniente constató que la carne era transportada en un vehículo no habilitado, a temperatura ambiente y sin cumplir ninguna normativa sanitaria, por lo que se dispuso su decomiso inmediato para resguardar la salud pública.

Para determinar la procedencia del animal y descartar o confirmar un posible caso de abigeato, el personal policial se trasladó a la finca mencionada por el imputado. Allí se verificaron claros signos de faena reciente.

El imputado sostuvo que la vaquillona le pertenecía y que la sacrificó porque no pudo parir. Sin embargo, no presentó documentación sanitaria, guía de traslado, DTE, ni autorización alguna, incumpliendo de manera total las normas de policía sanitaria animal.

Concluida la Investigación Penal Preparatoria, y con actas, registros fotográficos, secuestros y testimonios incorporados al expediente, el fiscal Daniel Escalante consideró acreditada la existencia del delito y la responsabilidad penal del acusado, y solicitó formalmente la remisión de la causa a juicio.

 

Rosario de Lerma: Detectaron faena clandestina tras un control policial

Imputada por maltrato animal con fundamento en normativa nacional y doctrina especializada

Se trata de la propietaria de un perro que presentaba desnutrición severa y una infección avanzada, fue internado de urgencia en una veterinaria y falleció días después pese a la atención recibida.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a una mujer de 48 años de edad, acusada del delito de maltrato animal, bajo la modalidad de comisión por omisión.

La intervención de la Fiscalía se produjo a partir de una denuncia radicada el pasado 26 de enero por una mujer, quien tomó conocimiento, a través de proteccionistas de la zona de Campo Quijano y de Rosario de Lerma, de un presunto caso de abandono y actos de crueldad contra un perro, posteriormente identificado como “Hércules”.

Según consta en la denuncia, el animal se encontraba abandonado frente a un domicilio del barrio 2 de Abril, en un estado de extrema gravedad. Vecinos del lugar señalaron que el can pertenecía a integrantes de una familia, quienes habrían omitido de manera prolongada brindarle alimentación, resguardo y atención veterinaria, pese al visible deterioro de su salud.

Ante la alerta, proteccionistas trasladaron de urgencia al animal a un centro veterinario de la localidad de Cerrillos, donde fue atendido. El diagnóstico indicó desnutrición severa y miasis avanzada, con destrucción irreversible de parte del rostro del animal, lo que motivó su internación. Pese a los esfuerzos médicos, el can falleció días después, tras un prolongado período de agonía.

Durante la investigación se incorporaron declaraciones testimoniales, informes policiales, actas de inspección ocular, material fotográfico, historia clínica veterinaria y constancias médicas, elementos que permitieron reconstruir el cuadro fáctico y determinar que el animal habría permanecido en esas condiciones durante un lapso prolongado, sin recibir asistencia alguna por parte de quien tenía el deber de cuidado.

El fiscal Escalante sostuvo que los hechos investigados encuadran, en esta etapa inicial, en el delito de maltrato animal, previsto en los artículos 1 y 3 inciso 7° de la Ley 14.346, destacando que se trata de un delito que puede configurarse tanto por acción como por omisión, cuando quien se encuentra en posición de garante incumple de manera grave su deber de protección.

En ese sentido, fundamentó la imputación en doctrina y jurisprudencia especializada, citando, entre otros, a Eugenio Raúl Zaffaroni, quien reconoce al animal como sujeto de derecho frente a la crueldad humana, así como desarrollos doctrinarios que sostienen la punibilidad de la comisión por omisión, cuando la falta de auxilio, alimentación o atención veterinaria deriva en sufrimientos innecesarios o en la muerte del animal.

Asimismo, se hizo referencia a estándares internacionales como la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, que reconoce a los animales como seres sintientes, y a corrientes bioéticas que refuerzan la obligación jurídica y moral del ser humano de evitar padecimientos evitables, en línea con el concepto de biocidio como forma extrema de crueldad.