Condenada a diez años de prisión efectiva por delitos sexuales contra sus hijos

Una mujer fue condenada por delitos cometidos en perjuicio de sus dos hijos menores de edad. La investigación de UDIS  incluyó declaraciones de las víctimas, pericias psicológicas, testimonios e informes de especialistas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado en la que una mujer fue condenada a diez años de prisión de cumplimiento efectivo por delitos contra la integridad sexual de sus dos hijos menores de edad.

La condena comprende los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la guarda, abuso sexual simple agravado por el vínculo y la guarda, suministro de material pornográfico y corrupción de menores agravada por la edad, el vínculo y la guarda, con las relaciones concursales establecidas en la resolución

La intervención de la UDIS se inició en febrero de 2025, a partir de una denuncia presentada por una trabajadora social de la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia, quien tomó conocimiento de una situación de abuso sexual durante el seguimiento de un grupo familiar.

La investigación permitió establecer que la mujer había cometido actos de abuso sexual contra uno de sus hijos, quien tenía 11 años y presentaba una discapacidad intelectual leve al momento del primer hecho.

El niño y sus hermanos se encontraban bajo el cuidado de su abuela paterna, pero algunos fines de semana y durante las vacaciones permanecían en la vivienda de su abuela materna. Fue en ese domicilio, durante uno de esos períodos de vacaciones, donde la mujer cometió los hechos de abuso sexual contra su hijo.

Pese a las medidas de restricción de acercamiento dispuestas respecto de la madre, en marzo de 2026 la misma profesional presentó una nueva denuncia, luego de que el niño relatara otro episodio de abuso sexual ocurrido durante las vacaciones de ese año.

En el transcurso de las actuaciones también se conocieron hechos cometidos contra otra hija de la condenada, quien tenía entre 8 y 9 años cuando fue expuesta por su madre a material de contenido sexual y a una videollamada con un hombre en circunstancias que vulneraron su integridad sexual.

La fiscal Morales Torino reunió diversas pruebas, entre ellas las declaraciones de los niños en Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), testimonios de familiares y de profesionales que intervinieron en el seguimiento de la situación familiar, además de informes y pericias psicológicas.

La evaluación psicológica realizada al niño por profesionales del CIF y una perito de parte determinó la presencia de indicadores compatibles con afectación subjetiva y vivencias de daño vinculadas a su intimidad y sexualidad. También se estableció que no presentaba indicadores de fabulación o simulación y que se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad por su edad, su condición intelectual y el vínculo con la acusada.

En cuanto a la niña, la pericia psicológica identificó afectación psíquica compatible con experiencias que vulneraron su intimidad sexual, así como manifestaciones de angustia e hipervigilancia. Las profesionales tampoco advirtieron indicadores de fabulación, simulación o mendacidad.

A ello se sumaron los resultados del análisis de dos teléfonos celulares secuestrados a la mujer, realizado por personal del CIF y de la Unidad de Investigaciones de UDIS, que permitió constatar la existencia de material pornográfico en uno de los dispositivos.

Asimismo, ante los antecedentes de discapacidad intelectual leve de la acusada, se practicaron evaluaciones psiquiátricas e interdisciplinarias que determinaron que su condición no le impedía comprender la criminalidad de sus actos ni dirigir sus acciones.

Condenado a tres años de prisión condicional por dos hechos de estupro

La investigación se inició a partir de la denuncia del padre de una adolescente de 14 años, quien tomó conocimiento de que su hija mantenía contacto con el acusado a través de redes sociales.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado en la que un joven de 18 años fue condenado como autor del delito de estupro (dos hechos).

Tras conocer las pruebas reunidas durante la investigación, el acusado solicitó resolver la causa mediante un juicio abreviado y fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, además del cumplimiento de reglas de conducta.

La intervención de la fiscal Morales Torino se inició a partir de la denuncia presentada por el padre de una adolescente de 14 años, quien tomó conocimiento de que su hija mantenía contacto con el acusado, mayor de edad, a través de redes sociales.

Según la denuncia, el joven había concurrido en distintas oportunidades al domicilio de la adolescente, aprovechando la ausencia de sus padres.

Al conversar con su hija, el denunciante tomó conocimiento de que había mantenido encuentros sexuales con el acusado en dos oportunidades.

Ante esta situación, los padres dieron intervención a la Policía y el joven fue aprehendido.

Condenan a un remisero a siete años de prisión por abusar sexualmente de una pasajera

La víctima había abordado un remis junto a otras personas y quedó sola con el conductor durante el recorrido. Perdió el conocimiento y, al recuperarlo, se encontraba desorientada y con signos de haber sido abusada.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia en la que un hombre de 46 años fue condenado a la pena de siete años de prisión efectiva, mediante acuerdo de juicio abreviado.

El juez Francisco Mascarello homologó el acuerdo alcanzado por las partes y condenó al acusado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, lesiones leves y rapto, todo en concurso real.

La investigación se inició el 20 de septiembre de 2025, a partir de la denuncia de una mujer que manifestó haber sido víctima de un abuso sexual por parte de un remisero. Según surge de las actuaciones, esa madrugada había concurrido a un local bailable y, al retirarse, abordó un remis junto a otras personas del mismo grupo. Durante el recorrido, los demás ocupantes fueron descendiendo hasta que quedó sola en el vehículo con el conductor. Luego, perdió el conocimiento.

Al recuperar la conciencia, se encontraba en el asiento delantero, desorientada y con signos de haber sido abusada. Cuando pidió ser trasladada a su domicilio, el conductor circuló por una zona de descampados. Al advertir la presencia de una empresa y de un efectivo policial, el vehículo redujo la velocidad y la mujer intentó descender. Sin embargo, el conductor reanudó la marcha de forma brusca, lo que provocó que fuera arrastrada varios metros.

La víctima fue asistida por personal policial y trasladada a un centro de salud. Un efectivo logró registrar la patente del vehículo, dato que permitió identificar al propietario y posteriormente al acusado, quien alquilaba el rodado para prestar servicio de remis.

Durante la investigación, Morales Torino dispuso distintas medidas para esclarecer lo ocurrido. Se incorporaron informes médicos, registros de cámaras de seguridad, testimonios, la inspección y pericia del vehículo involucrado e informes psicológicos.

Además, una pericia genética realizada por el Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) determinó la presencia de material biológico del acusado en las muestras recolectadas del cuerpo y de la ropa de la víctima.

Acusan a un remisero de el presunto abuso sexual de una pasajera

Villa Palacios: Detenido e imputado por abuso sexual

El acusado, de 19 años, fue detenido luego de que una vecina escuchara los pedidos de auxilio de la víctima y alertara al Sistema de Emergencias 911.

La fiscal penal interina de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de formalización de la investigación penal seguida contra un hombre de 19 años, a quien imputó provisionalmente como presunto autor del delito de abuso sexual con acceso carnal.

La intervención de la UDIS inició a partir de la denuncia de una mujer, quien manifestó que durante la mañana del 12 de septiembre escuchó ruidos en el interior de su vivienda y advirtió que un hombre, a quien conocía del barrio Villa Palacios, donde reside, había ingresado sin su autorización.

Según relató, el acusado le exigió que se quitara la ropa y, ante su negativa, la habría golpeado en distintas partes del cuerpo, ahorcándola mientras la amenazaba de muerte para obligarla a cumplir con sus exigencias. Posteriormente, habría abusado sexualmente de ella.

Los pedidos de auxilio de la víctima fueron escuchados por una vecina, quien dio aviso al Sistema de Emergencias 911. Personal policial se desplazó hasta la vivienda y procedió a la detención del acusado.

En el marco de la investigación, la fiscal Morales Torino dispuso que la víctima fuera examinada por un profesional médico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), quien constató la presencia de lesiones. También ordenó el secuestro de prendas de vestir de la víctima y del acusado, además de otras medidas destinadas al esclarecimiento del hecho.

Asimismo, se constató que al acusado se le había concedido, el pasado 22 de junio, la suspensión del juicio a prueba por el término de un año, en el marco de una causa por el delito de desobediencia judicial.

Cumplirá prisión efectiva por agredir, amenazar y abusar sexualmente de su pareja

Llegó acusado de ejercer violencia física y sexual en contra de la mujer con la que mantenía una relación de pareja. En la audiencia de cesura se le impuso una pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de debate contra un hombre mayor de edad, como autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal, lesiones leves agravadas por la relación de pareja y amenazas en concurso real.

La jueza del distrito Centro, Mónica Mukdsi tras declararlo penalmente responsable de los delitos por los que llegó acusado, en la audiencia de cesura, le impuso el cumplimiento de una pena de seis años de prisión de ejecución efectiva.

A lo largo del juicio, la Fiscalía logró acreditar la acusación a partir de las declaraciones de familiares y personas del entorno de la víctima, así como de los profesionales que intervinieron luego de la denuncia. Entre la prueba producida se contó con el examen médico que constató múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo de la mujer, además de informes y pericias psicológicas y sociales.

La fiscal Morales Torino sostuvo que los hechos ocurridos durante la madrugada del 30 de junio de 2024 se dieron en un contexto de violencia de género y que no se trató de un episodio aislado, sino de una situación atravesada por la asimetría de poder, el control y distintas formas de violencia física, psicológica y sexual.

La intervención de la Fiscalía se inició con la denuncia realizada por la propia víctima, luego de escapar de su vivienda durante la mañana del 30 de junio de 2024. Según relató, esa madrugada mantuvo una discusión con su pareja, quien comenzó a golpearla en el rostro y distintas partes del cuerpo, la tomó del cuello hasta sofocarla y la arrojó sobre la cama.

La mujer señaló que uno de sus hijos, que se encontraba en la habitación, intervino y logró que el acusado se detuviera momentaneamente.

Luego retomó las agresiones, incluso usando un cuchillo para amenazarla de muerte, en presencia de sus hijos.

La situación de violencia continuó, y mientras la agredía físicamente y la amenazaba, le quitó el teléfono celular y lo rompió. En este contexto, la obligó a acostarse y vulneró su integridad sexual.

Finalmente, indicó que esperó hasta que el acusado se quedó dormido, para salir de de la vivienda y pedir ayuda.

Abuso Sexual Institucional MPF

Juzgan a un hombre acusado de delitos contra la integridad sexual de dos mujeres en situación de vulnerabilidad

El hombre realizaba tareas de mantenimiento en la vivienda y había llegado a contar con una copia de la llave de ingreso. Los hechos investigados habrían ocurrido entre marzo y junio de 2024. También enfrenta una acusación por desobediencia judicial.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Celina Morales Torino, representa al Ministerio Público Fiscal en el juicio seguido contra un hombre de 74 años, acusado de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y desobediencia judicial en perjuicio de una mujer de 50 años, y abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de la madre de esta, de 83 años, todo en concurso real.

El tribunal está integrado por los jueces Aldo Saravia como presidente, y Norma Beatriz Vera y Marcelo Rubio, como vocales.

Durante la primera jornada del juicio, realizada este lunes 24, la fiscal Morales Torino presentó su alegato de apertura y sostuvo que, durante el debate, procurará demostrar que el acusado se habría valido de la confianza que ambas mujeres y su familia habían depositado en él y de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban para atentar contra su integridad sexual.

Según expuso, el hombre concurría a la vivienda para realizar trabajos de plomería, electricidad y mantenimiento general, y había llegado a contar con una copia de la llave de ingreso al inmueble. Allí residían la mujer de 83 años, con diagnóstico de demencia senil y principio de Alzheimer, y su hija de 50 años, con síndrome de Down. De acuerdo con la acusación fiscal, los hechos habrían ocurrido entre marzo y junio de 2024.

Morales Torino adelantó que durante el debate se incorporará el testimonio brindado por una de las mujeres mediante Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), con intervención de profesionales especializadas. También está prevista la declaración de familiares sobre las circunstancias en las que tomaron conocimiento de los hechos denunciados y otros elementos reunidos durante la investigación.

Está previsto además el testimonio de la psicóloga tratante de la mujer de 50 años, quien expondrá sobre las consecuencias emocionales y los cambios de conducta observados con posterioridad. Entre ellos, se mencionaron fobias, episodios de terror nocturno y un retroceso cognitivo. Durante el juicio también declararán peritos y profesionales de la salud que intervinieron en la atención de ambas mujeres.

Según lo expuesto por la Fiscalía, tras la denuncia formulada por una de las hijas de la mujer de 83 años, se dispuso una prohibición de acercamiento respecto del acusado, quien fue notificado de la medida. Las víctimas fueron trasladadas a otro domicilio y, posteriormente, el hombre habría sido visto en inmediaciones de ese lugar.

Juzgan a un hombre acusado de agredir, amenazar y abusar sexualmente de su pareja

La Fiscalía sostiene que los hechos ocurrieron en un contexto de violencia de género. Durante la segunda jornada del juicio declararon profesionales que intervinieron en la causa y para este jueves está prevista la recepción de nuevos testimonios.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representa al Ministerio Público Fiscal en el juicio seguido contra un hombre acusado de los delitos de lesiones leves agravadas por el género y la relación de pareja, amenazas con armas y abuso sexual con acceso carnal.

El debate inició el martes 18 de junio y se prevé que se extienda hasta el viernes 21. La audiencia es presidida por la jueza Mónica Mudski.

Luego de que declararan profesionales que intervinieron en distintas instancias de la causa y brindaran precisiones sobre las evaluaciones y actuaciones realizadas tras la denuncia, para este jueves está prevista la recepción de testimonios de distintos testigos.

Al iniciar el juicio, la Fiscalía anticipó que, a lo largo de las audiencias, buscará demostrar que lo sucedido en la madrugada del 30 de junio de 2024 entre el acusado y su pareja no se trató de un altercado doméstico aislado, sino que se corresponde con un “manual de violencia de género”.

“Veremos aquí, en su máxima expresión, la asimetría de poder, el control celotípico, la violencia física, psicológica y sexual ejercida por un hombre que consideraba a su pareja como su propiedad”, precisó la fiscal. Agregó que, según la acusación, el hombre también habría utilizado a sus hijos menores de edad como “instrumento de tortura psicológica” contra la mujer.

La intervención de la UDIS se inició con la denuncia realizada por la propia víctima, luego de que lograra escapar de su vivienda durante la mañana del 30 de junio.

Según relató, durante la madrugada su pareja habría comenzado a agredirla físicamente, golpeándola en el rostro y distintas partes del cuerpo, para luego tomarla del cuello hasta sofocarla y arrojarla sobre la cama.

La mujer señaló que uno de sus hijos, que se encontraba en la habitación, intervino y logró que el acusado se detuviera. De acuerdo con su relato, las agresiones continuaron y el hombre habría intentado nuevamente ahorcarla, lo que motivó otra intervención de sus hijos.

En ese contexto, sostuvo que el acusado tomó un cuchillo y, mientras sujetaba a uno de los menores de edad, la amenazó de muerte.Luego soltó el arma y comenzó a llorar.

La denunciante manifestó que, minutos después, el hombre volvió a agredirla, amenazó con matar a sus padres, le quitó el teléfono celular y lo rompió. Agregó que posteriormente la obligó a acostarse, la golpeó y la sometió sexualmente.

Finalmente, indicó que esperó hasta que el acusado se quedó dormido, momento en que logró salir de la vivienda y pedir ayuda.

Durante el debate, la Fiscalía prevé incorporar, además de las declaraciones testimoniales, informes médicos, psicológicos y sociales, junto con otras medidas producidas durante la investigación.

Condenado a prisión efectiva por abuso sexual

Luego de conocer las pruebas reunidas en su contra, el hombre admitió haber vulnerado la integridad sexual de su hija, en hechos ocurridos entre sus 5 y 9 años, y de una adolescente de 16 años, tía de la niña.

 La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio abreviado en el que un hombre de 33 años reconoció su responsabilidad en los delitos de abuso sexual simple agravado por el vínculo y la guarda, en hechos reiterados, en concurso real con exhibiciones obscenas agravadas y suministro de material pornográfico, en perjuicio de una niña de 9 años; y abuso sexual simple, en perjuicio de una adolescente de 16 años.

El juez Maximiliano Troyano homologó el acuerdo alcanzado por las partes y condenó al acusado a la pena de seis años y seis meses de prisión efectiva. Las partes renunciaron a los plazos para recurrir la sentencia.

La investigación de la UDIS se inició a partir de la denuncia realizada por la madre de una niña de 9 años, luego de que desde el establecimiento educativo al que asistía le informaran que, durante una clase de Educación Sexual Integral (ESI), su hija había manifestado que era víctima de abuso sexual por parte de su padre.

A partir de la denuncia, la Fiscalía dispuso distintas medidas investigativas. En Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), la niña relató distintas situaciones ocurridas durante las visitas a la casa de su padre y manifestó que también le mostraba videos de contenido sexual.

De acuerdo con lo establecido durante la investigación, los hechos se produjeron cuando la víctima tenía entre cinco y nueve años. La evaluación psicológica realizada a la niña dio cuenta de indicadores compatibles con afectación emocional vinculada a los hechos denunciados.

Por otra parte, la Asesora de Incapaces 9 realizó una denuncia en representación de una adolescente de 16 años, tía de la niña, contra el mismo hombre. En CCTV, la adolescente relató haber sido víctima de tocamientos por parte de la expareja de su hermana.

Al conocer la evidencia reunida durante la investigación penal, el hombre admitió haber vulnerado la integridad sexual de su hija y de la adolescente.

Condenan a un hombre a 15 años de prisión por abusar sexualmente de su hija

Los abusos ocurrieron entre los 11 y 13 años de la víctima, mientras su padre cumplía arresto domiciliario durante la pandemia de COVID-19.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de cesura, en la que el juez Martín Pérez impuso a un hombre la pena de 15 años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente, en perjuicio de una menor de 18 años. Además, fue declarado reincidente por segunda vez.

Cabe recordar que, durante la audiencia de clausura realizada el pasado viernes 3 de julio, el Tribunal había declarado al acusado penalmente responsable del delito atribuido. En esa oportunidad, el magistrado también hizo lugar a la demanda civil promovida contra el imputado, al considerar acreditado el daño psíquico y moral ocasionado a la víctima.

La Fiscalía había solicitado la imposición de una pena de 15 años de prisión de cumplimiento efectivo y que el acusado fuera declarado reincidente por segunda vez, en atención a sus antecedentes condenatorios. El Tribunal hizo lugar íntegramente a ese planteo.

A lo largo del juicio, que se desarrolló entre el 30 de junio y el 3 de julio, la representante la Fiscal sostuvo que “el acusado aprovechó la situación de convivencia y el vínculo de parentesco, para someter sexualmente a su hija desde los 11 hasta los 13 años aproximadamente, mediando una clara asimetría de poder y la extrema vulnerabilidad de su hija, quien era menor de edad y mujer, atentando no solo contra la integridad sexual de la niña sino interrumpiendo su inocencia y quebrantando el deber de protección que todo padre debe tener para con sus hijas”

Los abusos iniciaron en el año 2020, durante el confinamiento por pandemia de COVID-19, cuando la víctima tenía 11 años y el acusado se encontraba cumpliendo arresto domiciliario por una causa federal. Los ataques finalizaron cuando el sujeto fue detenido nuevamente por otra causa penal a fines de noviembre de 2021.

En su alegato, Morales Torino aseguró que el hombre mostraba una planificación perversa, aislando a la menor y aprovechando que la madre se iba a trabajar. En ocasiones, señaló, le daba bebidas que hacían que la niña viera doble y se adormeciera. Sostuvo que el padre de la niña utilizaba el terror psicológico para garantizar su impunidad, advirtiéndole que, si contaba lo sucedido, dañaría a otros integrantes de la familia o atentaría contra la vida de su madre.

En este marco, la Fiscalía recordó que la niña rompió el silencio con su maestra y lo hizo por el temor que sintió luego de recibir una llamada de su padre, quien le informó que pediría permiso en su lugar de detención para visitarla.

Durante el juicio declararon profesionales que intervinieron en la asistencia y evaluación de la víctima, quienes describieron un importante compromiso emocional y psicológico y que indicaron que la menor de edad presentaba ideaciones suicidas, trastorno del sueño y manifestaciones psicosomáticas.

Las pericias médicas realizadas confirmaron indicadores compatibles con abuso sexual.

Un hombre fue declarado responsable de abusar sexualmente de su hija

Un hombre fue declarado responsable de abusar sexualmente de su hija

Los abusos ocurrieron entre los 11 y 13 años de la víctima, mientras su padre cumplía arresto domiciliario durante la pandemia de COVID-19. La Fiscalía sostuvo que el acusado aprovechó la convivencia, la relación de parentesco y la extrema vulnerabilidad de su hija para someterla sexualmente durante casi dos años.

La fiscal penal Celina Morales Torino, interina en la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual,  representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio en el que el juez Martín Pérez declaró culpable a un hombre de 44 años como autor del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente en perjuicio de una menor de 18 años.

En el marco del nuevo Código Procesal Penal, la Oficina Judicial fijó para el miércoles 8 la audiencia de cesura, en la que se determinará la pena que deberá cumplir el acusado.

En su alegato de clausura, la Fiscal sostuvo que la prueba producida durante el debate permitió acreditar tanto la materialidad de los hechos como la autoría del acusado.  En este sentido, afirmó que “el acusado aprovechó la situación de convivencia y el vínculo de parentesco, para someter sexualmente a su hija desde los 11 hasta a los 13 años aproximadamente, mediando una clara asimetría de poder y la extrema vulnerabilidad de su hija, quien era menor de edad y mujer, atentando contra la integridad sexual de la niña, interrumpiendo su inocencia y quebrantando el deber de protección que todo padre debe tener para con sus hijos”

Recordó que los abusos se iniciaron en el año 2020, durante el confinamiento por pandemia de COVID-19, cuando la víctima tenía 11 años y el acusado se encontraba cumpliendo arresto domiciliario por una causa federal. Los ataques finalizaron cuando el sujeto fue detenido nuevamente por otra causa penal a fines de noviembre de 2021.

Morale Torino sostuvo que el acusado actuaba con una planificación perversa destinada a facilitar los abusos, aprovechando los momentos en que la madre de la niña se ausentaba por razones laborales. En algunas oportunidades, señaló, le suministraba bebidas que le provocaban visión doble y somnolencia. Asimismo, ejercía un permanente terror psicológico para garantizar su impunidad, advirtiéndole que, si revelaba lo ocurrido, atentaría contra la vida de su madre o dañaría a otros integrantes de la familia.

En ese contexto, la Fiscalía recordó que la niña rompió el silencio al confiar lo sucedido a su maestra, impulsada por el temor que sintió luego de recibir una llamada de su padre, quien le manifestó que solicitaría autorización para visitarla durante las fiestas de Navidad.

Durante su alegato, Morales Torino destacó las dificultades probatorias que presentan los delitos contra la integridad sexual de niñas, niños y adolescentes, por tratarse de hechos que generalmente ocurren en ámbitos de intimidad y sin testigos directos. En ese sentido, remarcó que cuando el agresor es el propio progenitor, las consecuencias psicológicas resultan especialmente graves.

También destacó que durante el juicio declararon los profesionales que intervinieron en la asistencia y evaluación de la víctima, quienes describieron un importante compromiso emocional y psicológico, con ideación suicida, trastornos del sueño y manifestaciones psicosomáticas.

Asimismo, la fiscal puntualizó que la prueba científica resultó contundente, ya que las pericias médicas realizadas confirmaron indicadores compatibles con abuso sexual. También recordó los testimonios de familiares, docentes y allegados a la víctima.

Al finalizar su alegato, Morales Torino solicitó al Tribunal, se declare la responsabilidad penal del acusado como autor material del delito de abuso sexual con acceso carnal  agravado por el vínculo y la convivencia continuado y se disponga la prosecución del proceso hacia la audiencia de cesura para la determinación de la pena. Asimismo, solicitó corra vista a la Fiscalia Penal que por zona corresponda para que investigue la presunta comisión del delito de amenazas anónimas.