Estafas con pagarés y usura: Tres condenados y restitución de los fondos embargados a las víctimas

La maniobra investigada incluía el otorgamiento de préstamos a personas en situación de necesidad económica y el uso de pagarés para iniciar juicios ejecutivos. En numerosos expedientes se consignaron domicilios inexistentes, deshabitados o ajenos a los demandados, lo que impedía su correcta notificación, mientras se obtenían embargos sobre sus haberes y bienes.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio abreviado por acuerdo pleno en el que tres personas, entre ellas un abogado, fueron condenadas en el marco de una causa por múltiples estafas procesales.

El juez Ignacio Colombo homologó el acuerdo alcanzado por las partes, luego de que los tres acusados reconocieran los hechos, su participación y las calificaciones legales atribuidas.

El abogado Lucas Ignacio Molinas Grondona fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, tres años de inhabilitación especial de cumplimiento efectivo para ejercer la profesión de abogado y una multa de 15 mil pesos, como coautor de 64 hechos de estafa procesal en concurso real; 24 hechos de estafa procesal en concurso ideal con falsificación de instrumento privado; 50 hechos de estafa procesal en concurso ideal con abuso de firma en blanco; y usura agravada, todo ello en concurso real.

Mirta del Valle López Nogales recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional y una multa de 15 mil pesos, como coautora de 48 hechos de estafa procesal en concurso real; 22 hechos de estafa procesal en concurso ideal con falsificación de instrumento privado; 48 hechos de estafa procesal en concurso ideal con abuso de firma en blanco; y usura agravada, todo ello en concurso real.

Finalmente, Jesús Federico Díaz fue condenado a ocho meses de prisión de ejecución condicional como coautor de seis hechos de estafa procesal en concurso real.

Durante la audiencia, Salinas Odorisio explicó que el acuerdo no respondió únicamente a criterios de economía procesal, sino que contempló medidas concretas destinadas a resolver la situación de los damnificados. Como parte de lo acordado, los condenados deberán desistir de los procesos ejecutivos vinculados con los hechos investigados y realizar las presentaciones necesarias para que los fondos inmovilizados en cuentas judiciales puedan ser liberados y restituidos a las víctimas.

La fiscal señaló que la continuidad de la causa penal no producía, por sí sola, el cierre de esos juicios ejecutivos ni permitía disponer desde esa instancia la devolución del dinero embargado. Si bien los juzgados civiles habían suspendido preventivamente los procesos en los que se detectaron irregularidades, estos permanecían abiertos y los fondos continuaban inmovilizados.

En ese contexto, Salinas Odorisio explicó que la realización de un juicio oral, debido a la cantidad de hechos, expedientes y personas involucradas, demandaría un tiempo considerable, mientras la situación patrimonial de los damnificados permanecería sin resolverse. El acuerdo abreviado permitió, además de establecer las responsabilidades penales y las condenas, incorporar una vía para avanzar en el desistimiento de esos procesos y la restitución de los fondos a las víctimas.

Las medidas

Como parte del acuerdo, los tres condenados deberán, dentro de los 15 días hábiles posteriores a su homologación, desistir del derecho y del proceso en todos los juicios ejecutivos vinculados con los hechos por los que fueron condenados. Para ello, deberán realizar ante los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos las presentaciones necesarias para hacer efectivos esos desistimientos.

El acuerdo contempla además la liberación y restitución a los damnificados de las sumas que permanecen inmovilizadas o constituidas en plazo fijo en las cuentas judiciales correspondientes a esos procesos. Los condenados prestaron su conformidad y deberán realizar, dentro del mismo plazo, los actos procesales necesarios para que las devoluciones puedan concretarse.

También se dispuso que el dinero en efectivo secuestrado durante la investigación, $4.624.000 y USD 8.200, sea distribuido entre las víctimas a modo de compensación.

El cumplimiento de estas obligaciones deberá ser acreditado antes de que pueda solicitarse el levantamiento de las medidas cautelares que pesan sobre dos de los condenados, entre ellas la inhibición general de bienes y la inmovilización de fondos y activos financieros.

Respecto de los demás elementos secuestrados durante la investigación, la decisión sobre su eventual decomiso quedó diferida hasta que se resuelva la situación procesal del cuarto acusado, quien no formó parte del acuerdo abreviado. La causa continuará respecto de él hasta la instancia de juicio.

La causa

La investigación de UDEC se inició a partir de informes remitidos por los jueces Claudio J. Fernández Viera, Ricardo López Arias y Lucía Brandan Valy de los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos, donde se habían detectado irregularidades, como la reiteración de domicilios consignados para distintos demandados, en numerosos expedientes promovidos para el cobro de pagarés. Los juzgados dispusieron la suspensión preventiva de los procesos detectados y pusieron la situación en conocimiento del Ministerio Público Fiscal.

La Unidad de Investigación UDEC del Cuerpo de Investigaciones Fiscales analizó los expedientes y realizó tareas de campo, entrecruzamiento de información, constataciones de domicilios, análisis de movimientos bancarios y recepción de testimonios. La investigación permitió reconstruir una operatoria vinculada con el otorgamiento habitual de préstamos de dinero a personas que atravesaban situaciones de necesidad económica y la posterior utilización de pagarés para reclamar judicialmente esas deudas. En algunos casos, los damnificados reconocieron haber solicitado préstamos y firmado pagarés, pero desconocieron posteriormente los montos, fechas u otros datos consignados en esos documentos. En otros, negaron haber solicitado los préstamos o haber firmado los instrumentos utilizados para iniciar las demandas.

Esos pagarés eran presentados en juicios ejecutivos en los que, en numerosos casos, se consignaron domicilios inexistentes, deshabitados o pertenecientes a terceros sin vinculación con los demandados, lo que impedía que fueran correctamente notificados y pudieran ejercer su defensa. A partir de los títulos presentados se obtenían embargos y otras medidas que afectaban los haberes y bienes de los ejecutados.

La investigación también permitió establecer que Molinas Grondona y López Nogales desarrollaban de manera habitual el otorgamiento de préstamos de dinero, imponiendo intereses excesivos y aprovechándose de la situación de necesidad económica de los damnificados, conducta por la que fueron condenados además por usura agravada.

El Ministerio Público Fiscal recolectó las pruebas de estos hechos y, en abril pasado, secuestró pagarés, expedientes y documentación, entre otros elementos de interés para la causa, que permitieron demostrar la autoría de los acusados en las estafas procesales.

Un abogado imputado por presuntas estafas procesales, abuso de firma en blanco y usura agravada

Las Conde: Allanan concesionaria por presuntas estafas procesales

La UDEC investiga una serie de ejecuciones judiciales iniciadas contra compradores y garantes de operaciones con vehículos. La causa apunta al presunto uso de pagarés cuestionados y domicilios desconocidos por los demandados.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, lleva adelante la investigación en la que José Luis Gutiérrez Conde se encuentra imputado como coautor de 14 hechos de estafa procesal, en concurso real. 

En el marco de la causa, este viernes se realizaron dos allanamientos, uno en la concesionaria Las Conde, ubicada en calle La Florida, y otro en el domicilio particular del acusado, en San Lorenzo Chico, con autorización del Juzgado de Garantías interviniente. 

Las medidas fueron solicitadas por la Fiscalía con el objetivo de obtener evidencia vinculada con las maniobras investigadas. La búsqueda estuvo orientada al secuestro de pagarés, documentación relacionada con clientes y procesos ejecutivos, dispositivos electrónicos, libros contables y otros soportes de interés para la causa. 

Los procedimientos estuvieron a cargo de la auxiliar fiscal Eugenia López Ahanduni, junto al comisario Juan Pablo Sánchez, jefe de la Unidad de Investigación UDEC del Departamento de Investigaciones y Criminología del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), y personal a su cargo. Durante las medidas se secuestró material de interés para la causa, que será sometido al correspondiente análisis.

La causa

La investigación se inició a partir de una denuncia penal realizada por jueces de los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos, quienes advirtieron que en distintas causas se repetían domicilios consignados para diferentes personas demandadas. Ante esta situación, dispusieron suspender preventivamente los procesos involucrados, hasta tanto se esclarecieran las posibles irregularidades.

A partir de esa presentación, la UDEC tomó declaración a compradores y otras personas vinculadas con operaciones realizadas en la concesionaria. Los testimonios permitieron detectar situaciones que se repetían: personas que habían adquirido vehículos y cancelado sus créditos prendarios manifestaron posteriormente desconocer juicios ejecutivos iniciados en su contra. Al ser confrontadas con los pagarés utilizados en esos procesos, algunas desconocieron las firmas y otras reconocieron haber firmado documentación, pero cuestionaron los montos, las fechas o los domicilios consignados. 

Según la hipótesis de la fiscal Salinas Odorisio, los pagarés habrían sido utilizados para promover ejecuciones judiciales contra compradores o garantes, mientras que la consignación de domicilios que estos dijeron desconocer habría impedido que tomaran conocimiento oportuno de los procesos y pudieran ejercer su derecho de defensa. 

Mediante esas ejecuciones se habrían obtenido en distintos expedientes sentencias de remate y embargos, circunstancia que forma parte de los 14 hechos atribuidos provisionalmente a Gutiérrez Conde. 

La causa continúa en investigación y la UDEC mantiene pendientes otras diligencias, cuyos resultados serán analizados para determinar si corresponde ampliar las imputaciones o adoptar nuevas medidas procesales

 

Amplían la acusación a un abogado por estafas procesales y suman a otros dos imputados

La causa se inició a partir de irregularidades detectadas por Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos en expedientes con el patrocinio de un mismo letrado. A partir del avance de la investigación, la UDEC amplió y modificó la imputación de dos personas ya investigadas e incorporó a otros dos imputados.

Por indicación de la fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, la auxiliar fiscal Eugenia López Ahanduni representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria, en la que amplió y modificó la acusación contra dos personas ya investigadas y formuló acusación contra otras dos, en el marco de la causa por presuntas maniobras fraudulentas vinculadas a la utilización de pagarés y la promoción de juicios ejecutivos.

Un abogado del foro local fue imputado como coautor de estafas procesales reiteradas (64 hechos) en concurso real; estafas procesales reiteradas en concurso ideal con falsificación de instrumento privado (24 hechos); y estafas procesales reiteradas en concurso ideal con abuso de firma en blanco (50 hechos).

Una mujer fue imputada como coautora de estafas procesales reiteradas (48 hechos) en concurso real; estafas procesales reiteradas en concurso ideal con falsificación de instrumento privado (22 hechos); y estafas procesales reiteradas en concurso ideal con abuso de firma en blanco (48 hechos).

Por otra parte, otros dos hombres fueron imputados como coautores de estafas procesales reiteradas en concurso real, uno por 14 hechos y el otro, por seis.

La ampliación y modificación de la acusación se sustentó en  nuevas medidas cumplidas durante la investigación, entre ellas la incorporación de expedientes de procesos ejecutivos remitidos por los cuatro juzgados del fuero, declaraciones testimoniales de personas demandadas y nuevas denuncias penales.

Los elementos reunidos permitieron ampliar la cantidad de hechos atribuidos a los dos imputados inicialmente e incorporar a los otros dos hombres, quienes figuran como parte actora en distintos procesos ejecutivos bajo análisis.

Asimismo, las declaraciones recibidas permitieron avanzar en la individualización de las distintas maniobras. Algunas de las personas demandadas manifestaron haber firmado pagarés en blanco que posteriormente habrían sido completados con datos que desconocían, mientras que otras negaron haber suscripto los instrumentos utilizados para promover las ejecuciones.

Según la hipótesis fiscal, estos documentos habrían sido utilizados para iniciar procesos ejecutivos en los que se consignaban domicilios que no correspondían a los demandados, impidiendo que tomaran conocimiento de las actuaciones y pudieran ejercer su defensa. De esta manera, se habrían obtenido resoluciones judiciales que derivaron, entre otras medidas, en embargos sobre sus haberes y bienes.

La causa se inició a partir de informes remitidos por los titulares de los Juzgados Civiles y Comerciales de Procesos Ejecutivos, quienes habían advertido irregularidades en distintas actuaciones, entre ellas la reiteración de domicilios consignados para diferentes demandados. A partir de esa información, la UDEC dispuso el análisis de los expedientes y otras medidas destinadas a determinar la existencia y alcance de las maniobras investigadas.

 

Un abogado imputado por presuntas estafas procesales, abuso de firma en blanco y usura agravada