Ruta del abigeato: Solicitan juicio para los 9 detenidos en el primer operativo contra la organización

La investigación reconstruyó el accionar de una organización con roles definidos que operaba en la zona mediante la sustracción de ganado, su faena clandestina y posterior comercialización. Se les atribuyen al menos dos hechos ocurridos en septiembre y noviembre de 2025, esclarecidos a partir de intervenciones telefónicas, geolocalización y allanamientos que permitieron recuperar restos de los animales y vincular a los imputados con la maniobra delictiva.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, requirió ante el Juzgado de Garantías interviniente la elevación a juicio de la causa seguida contra nueve personas acusadas de integrar una organización criminal dedicada al abigeato, la faena clandestina y la comercialización ilegal de carne en el Valle de Lerma.

Según la acusación fiscal, todos ellos están imputados por el delito de asociación ilícita en calidad de coautores, mientras que además se les atribuyen dos hechos de abigeato doblemente agravado por el uso de fuerza y por la participación de tres o más personas. 

La investigación del fiscal Escalante permitió establecer la existencia de una estructura organizada, con división de roles y permanencia en el tiempo, orientada a la obtención de ganancias mediante la sustracción sistemática de ganado.

En el caso de Mario Martiniano Aramayo, alias “Chivero”, de 51 años, es señalado como líder de la organización, la imputación se sustenta en su rol de dirección, coordinación y emisión de directivas al resto de los integrantes. Sus hijos, Mario Rodrigo Aramayo, alias “Rodrigo”, de 19 años; Martín Leandro Aramayo, alias “Sapo”, de 30 años; y Bruno Facundo Aramayo, alias “Pipi”, de 26 años, habrían tenido participación activa en la ejecución de los hechos, la faena de los animales y la logística posterior. 

José Abel Pastrana, alias “Petiso”, de 38 años; Joaquín Matías Burgos, alias “Mataburro”, de 37 años; Jorge Maximiliano Prieto, alias “Maxi”, de 32 años; son señalados como partícipes en la sustracción, traslado y comercialización de la carne, mientras que Gastón Emanuel Esquite, de 30 años; y Alan Ezequiel Suárez, alias “Barni”, de 38 años, habrían intervenido principalmente en tareas de acopio, distribución y apoyo logístico para concretar los hechos.

El primero de los hechos investigados ocurrió el 18 de septiembre de 2025, en horas de la madrugada, en Finca El Molino, sobre Ruta Provincial 36, donde fue sustraída una vaca raza Jersey preñada, previo daño del alambrado perimetral. Según la investigación, el animal fue trasladado y faenado de manera clandestina.

En el marco de las tareas investigativas posteriores, el 11 de noviembre de 2025, durante un control vehicular realizado en un camino alternativo hacia Finca Las Peras, personal policial interceptó un vehículo en el que se trasladaban restos cárnicos que, tras los análisis correspondientes, fueron vinculados con el animal denunciado. A partir de ese procedimiento se realizaron allanamientos, donde se hallaron el cuero, otros restos y la cría sin vida, en coincidencia con las características aportadas por el damnificado.

El segundo hecho se registró el 17 de noviembre de 2025, también en horas de la madrugada, en Finca Quijano. Allí, los imputados sustrajeron un novillo de raza Holando Argentino, tras violentar el corral donde se encontraba el animal. La modalidad fue similar al hecho anterior, incluyendo la faena clandestina y posterior distribución de la carne.

La investigación determinó que parte de los productos cárnicos obtenidos era comercializada en carnicerías locales, mediante la intervención de algunos de los imputados, quienes ofrecían cortes a bajo precio, evidenciando el circuito de reducción de los bienes provenientes de los ilícitos.

Entre las pruebas reunidas se destacan intervenciones telefónicas, análisis de dispositivos móviles, informes de geolocalización que ubican a varios de los imputados en las inmediaciones de los hechos, testimonios, tareas de inteligencia criminal y los resultados de allanamientos realizados en diciembre de 2025, en los que se secuestraron herramientas de faena como sierras, cuchillos y otros elementos.

Asimismo, informes oficiales del Registro de Marcas y Señales y del SENASA confirmaron que los imputados no contaban con habilitación ni registros para desarrollar actividad ganadera, lo que refuerza la hipótesis fiscal sobre el origen ilícito de los animales.

Por otra parte, del análisis de los teléfonos secuestrados surgieron indicios sobre la posible comisión de otros delitos, como la organización de riñas de gallos, por lo que se dispuso la apertura de una nueva investigación. 

Con estos elementos, el fiscal Daniel Escalante consideró acreditada, con el grado de convicción requerido en esta etapa procesal, tanto la existencia de los hechos como la responsabilidad penal de los imputados, por lo que solicitó la elevación de la causa a juicio para su tratamiento en debate oral.

Ruta del abigeato: Imputan a 9 integrantes de una red de faena clandestina y comercialización ilegal en el Valle de Lerma

Piden juicio para una pareja sorprendida incumpliendo una orden de restricción por violencia de género

Al llegar la policía a constatar el cumplimiento de las medidas, los atendió el hombre y les manifestó que habían decidido retomar la relación, pese a que semanas antes se habían dictado restricciones judiciales por violencia de género.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, solicitó ante el juzgado de Garantías 2, la elevación a juicio de la causa contra un hombre de 32 años imputado por el presunto delito de desobediencia judicial y una mujer de 33 años imputada por el mismo delito, al considerar concluida la investigación penal preparatoria y en atención a la gravedad que implica el incumplimiento de medidas judiciales dictadas en un contexto de violencia de género.

Según surge de la investigación, el hecho ocurrió el 16 de marzo, cuando personal policial que realizaba control de consigna ambulatoria en el domicilio de la mujer, ubicado en barrio San Francisco de Campo Quijano, detectó la presencia del hombre en el interior de la vivienda. La pareja manifestó que habían decidido retomar la relación.

Ambos se encontraban alcanzados por medidas dispuestas el pasado 2 de marzo, por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género 2, que establecían una prohibición de acercamiento recíproca de 300 metros, además de la prohibición de ingreso del hombre al domicilio, medidas que habían sido debidamente notificadas.

De acuerdo a la acusación fiscal, el hombre incumplió de manera consciente la orden judicial al encontrarse en el domicilio, mientras que la mujer habría permitido su ingreso, desoyendo también las restricciones vigentes.

En su presentación, el fiscal Escalante remarcó que el incumplimiento de este tipo de medidas no constituye un hecho menor, sino que representa un serio riesgo en contextos de violencia de género, donde las disposiciones judiciales buscan prevenir situaciones de mayor lesividad. En ese sentido, sostuvo que la conducta atribuida a ambos imputados implica un claro menosprecio por la autoridad judicial y un debilitamiento de los mecanismos de protección dispuestos para resguardar la integridad de las personas involucradas.

Con los elementos reunidos —denuncia, informes policiales y constancias documentales— el Fiscal consideró acreditada la existencia del hecho y la participación de ambos imputados, por lo que solicitó la remisión de la causa a juicio.

 

Pareja imputada luego de encontrar al hombre en la vivienda de la mujer pese a prohibición judicial por violencia de género

Barrio Miguel Ortiz: Solicitan la elevación a juicio de una causa por tentativa de homicidio 

El episodio se registró en horas de la tarde, cuando un motociclista sufrió una violenta agresión que terminó con su traslado en código rojo al hospital.

El fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), Gabriel González, solicitó la elevación a juicio de la causa seguida contra dos hombres de 19 y 36 años, imputados como coautores del delito de homicidio simple en grado de tentativa, al considerar que la investigación permitió reunir elementos de convicción suficientes para sostener la acusación en esta etapa del proceso.

La requisitoria fue presentada ante el Juzgado de Garantías  5, a cargo de la jueza Ada Guillermina Zunino, en el marco de una investigación que el fiscal calificó como compleja, tanto por las circunstancias del hecho como por el contexto social en el que se produjo, marcado por conflictos previos entre grupos de barrios colindantes y el temor de vecinos a brindar declaración por posibles represalias.

Según la acusación fiscal, el hecho ocurrió el 2 de mayo de 2025, alrededor de las 17:05, cuando la víctima circulaba a bordo de su motocicleta por calle Juramento al 2500, en sentido noroeste–sureste, en el barrio Miguel Ortiz. En ese momento, y sin mediar provocación alguna, habría sido interceptado y agredido por los imputados, quienes se encontraban en la vereda.

De acuerdo con la reconstrucción efectuada por el Ministerio Público Fiscal, uno de los imputados descendió a la calzada y, al paso del motovehículo, le propinó una patada en la parte trasera, desviando su trayectoria, mientras que el otro imputado, de manera casi simultánea, le arrojó un trozo de ladrillo que impactó en la cabeza del conductor, en una zona vital. Esta acción conjunta provocó que la victima perdiera el dominio del rodado y cayera violentamente sobre el asfalto.

El fiscal Gabriel González sostuvo que ambos imputados debieron representarse el riesgo concreto y el daño potencial de su accionar, ya que la agresión fue dirigida contra una persona que circulaba en una motocicleta, lo que incrementó de manera significativa la posibilidad de un desenlace fatal. En su requerimiento, remarcó que el ataque se dirigió a una zona vital del cuerpo y que el resultado muerte no se produjo únicamente por circunstancias ajenas a la voluntad de los imputados, como fue la rápida asistencia médica recibida por el damnificado.

A raíz de la agresión, el hombre fue trasladado de urgencia al Hospital San Bernardo en código rojo, donde se le diagnosticó politraumatismo y traumatismo encéfalo craneano grave, con compromiso neurológico severo y riesgo de vida. Permaneció internado durante un período prolongado, requiriendo intervenciones quirúrgicas y cuidados intensivos, y continuó luego con tratamiento ambulatorio, presentando secuelas que le impidieron retomar su actividad laboral.

En su valoración, el fiscal destacó que la prueba reunida —entre ellas declaraciones testimoniales, informes médicos, pericias psicológicas y sociales, y actuaciones policiales— permite sostener, con el grado de probabilidad exigido en esta etapa, tanto la materialidad del hecho como la participación penalmente relevante de ambos imputados, quienes habrían realizado un aporte esencial y coordinado para la producción del resultado lesivo, cuya consumación no se produjo por factores externos a la voluntad de los acusados.

Faena clandestina y riesgo sanitario: Piden elevar a juicio una causa

El hecho ocurrió durante un control vehicular de la Policía Rural en un camino alternativo de Rosario de Lerma, donde se detuvo un automóvil que transportaba carne vacuna recientemente faenada en el baúl. La carga carecía de documentación y controles sanitarios.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, solicitó ante el Juzgado de Garantías 8 la elevación a juicio de la causa contra un hombre de 51 años , imputado por la violación de las leyes de policía sanitaria animal (artículo 206 del Código Penal), tras un procedimiento policial que dejó al descubierto una faena clandestina en la zona rural.

El hecho ocurrió cerca del mediodía del 11 de noviembre, cuando efectivos de la División Policía Rural y Ambiental de El Carril realizaban un control vehicular preventivo en un camino alternativo que conduce a Finca Las Peras, en inmediaciones del río. En ese contexto, detuvieron un automóvil que circulaba con la suspensión visiblemente baja, signo evidente de una carga pesada.

Al solicitar la apertura del baúl, los uniformados encontraron una res vacuna recientemente faenada, fraccionada en cuartos, sin sellos sanitarios, documentación de traslado, ni condiciones mínimas de higiene o cadena de frío. Las prendas del acompañante, presentaban manchas compatibles con sangre, lo que reforzó las sospechas.

Ante la situación, se dio intervención a la Oficina de Bromatología de Rosario de Lerma. La profesional interviniente constató que la carne era transportada en un vehículo no habilitado, a temperatura ambiente y sin cumplir ninguna normativa sanitaria, por lo que se dispuso su decomiso inmediato para resguardar la salud pública.

Para determinar la procedencia del animal y descartar o confirmar un posible caso de abigeato, el personal policial se trasladó a la finca mencionada por el imputado. Allí se verificaron claros signos de faena reciente.

El imputado sostuvo que la vaquillona le pertenecía y que la sacrificó porque no pudo parir. Sin embargo, no presentó documentación sanitaria, guía de traslado, DTE, ni autorización alguna, incumpliendo de manera total las normas de policía sanitaria animal.

Concluida la Investigación Penal Preparatoria, y con actas, registros fotográficos, secuestros y testimonios incorporados al expediente, el fiscal Daniel Escalante consideró acreditada la existencia del delito y la responsabilidad penal del acusado, y solicitó formalmente la remisión de la causa a juicio.

 

Rosario de Lerma: Detectaron faena clandestina tras un control policial

Pidieron elevar a juicio una causa por robos ocurridos en Rosario de Lerma

La causa refiere a dos episodios ocurridos en la vía pública y en un comercio, que derivaron en la intervención policial y la apertura de la investigación penal.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, en feria, Daniel Alejandro Escalante, solicitó ante el Juzgado de Garantías 3 la elevación a juicio de la causa seguida contra dos hombres de 20 años, imputados por robo simple, uno de ellos en dos hechos.

Uno de los hechos investigados ocurrió durante la madrugada, en la vía pública, cuando un hombre denunció que fue interceptado por dos personas mientras caminaba por un pasaje del barrio. Según consta en la causa, el damnificado fue agredido físicamente mediante un golpe de puño en el rostro y, en ese contexto, le sustrajeron dos teléfonos celulares. Tras dar aviso a la policía y señalar a uno de los sospechosos, personal policial logró alcanzarlo a pocos metros del lugar y, luego de una requisa, recuperó uno de los dispositivos denunciados como sustraídos.

El segundo episodio se registró en horas de la tarde, en un local comercial dedicado a la venta de vinos, ubicado sobre avenida Cecilio Rodríguez. De acuerdo con la investigación, dos personas ingresaron al comercio y se llevaron varias damajuanas de vino que se encontraban aseguradas a un mostrador, tras romper el elemento que las sujetaba. El accionar quedó registrado por las cámaras de seguridad del lugar y permitió la posterior identificación de los sospechosos, además de la recuperación de parte de la mercadería sustraída.

El fiscal Escalante sostuvo que, con los elementos reunidos durante la investigación —entre ellos denuncias, informes policiales, secuestros, registros fílmicos y declaraciones testimoniales—, se encuentra acreditada la existencia de los hechos y la presunta responsabilidad penal de los imputados, por lo que requirió la remisión de la causa al tribunal competente para la realización del juicio oral.

Rosario de Lerma: Requieren juicio para cinco mujeres imputadas por estafas bajo la modalidad “viudas negras”

Se encuentran acusadas de integrar una organización que, aprovechándose de la relación de confianza con un hombre mayor de edad, accedió a su documentación y a sus dispositivos personales para realizar transferencias bancarias sin autorización, despojándolo de los ahorros de toda una vida.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, requirió formalmente ante el Juzgado de Garantías 1 la elevación a juicio de la causa en la que se investiga la comisión de los delitos de estafa reiterada, asociación ilícita y receptación dolosa, en perjuicio de un jubilado de 73 años, a quien le sustrajeron la suma de $18.837.000 mediante transferencias bancarias realizadas sin su consentimiento.

La investigación se inició el 27 de mayo de 2025, a partir de la denuncia formulada por el damnificado, quien manifestó que personas de su confianza —a quienes consideraba amigas y que frecuentaban su domicilio— habrían efectuado múltiples transferencias desde su cuenta bancaria sin su autorización. 

Según la hipótesis fiscal, los hechos se encuadran en una modalidad delictiva conocida como “viudas negras”, caracterizada por el aprovechamiento de vínculos de cercanía y confianza para acceder a bienes, datos personales y recursos económicos de la víctima.

De acuerdo con su relato, al intentar realizar trámites personales en la entidad bancaria advirtió que su cuenta había sido prácticamente vaciada a través de cuatro transferencias realizadas en distintas fechas y horarios, utilizando su documento nacional de identidad y su teléfono celular, elementos a los que las imputadas tenían acceso. El dinero sustraído correspondía a los ahorros de toda una vida, destinados a su subsistencia como jubilado.

Conforme surge de los informes oficiales bancarios y del análisis efectuado por el Grupo Investigativo Sector 82 (GIS), se logró acreditar una secuencia de operaciones que comenzaron el 4 de junio con una transferencia de $47.000; continuaron el 11 de junio con transferencias de $270.000 y $520.000; y culminaron el 12 de junio de 2025 con una transferencia de $18.000.000.

Según destacó el fiscal Escalante, una vez acreditados los fondos en las cuentas de las imputadas, el dinero fue rápidamente fraccionado y desviado hacia otras cuentas bancarias y billeteras virtuales, lo que reforzó la hipótesis de la existencia de una estructura organizada con distribución de roles, propia de este tipo de maniobras.

En el marco del avance de la investigación y con autorización del Juzgado de Garantías N.º 1, el pasado 24 de julio se realizaron allanamientos simultáneos en distintos domicilios de las imputadas, ubicados en barrios de Rosario de Lerma. Las medidas arrojaron resultados positivos, con el secuestro de dinero en efectivo cuya procedencia no pudo ser justificada, teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, documentación de interés para la causa y bienes adquiridos con posterioridad a las transferencias, entre ellos televisores nuevos, presuntamente comprados con fondos sustraídos a la víctima.

Durante la etapa de investigación penal preparatoria, todas las imputadas prestaron declaración en audiencia imputativa, ejerciendo su derecho de defensa. Cuatro mujeres fueron imputadas como autoras de los delitos de estafa (cuatro hechos) y asociación ilícita, en concurso real, mientras que otra mujer fue imputada como autora del delito de receptación dolosa, al haber recibido dinero proveniente de las transferencias ilegítimas, con conocimiento del origen ilícito de los fondos.

El fiscal consideró que, con el grado de convicción requerido en esta etapa procesal, se encuentra plenamente acreditada la existencia de los hechos y la responsabilidad penal de las acusadas, al haberse verificado que actuaron mediante ardid y engaño, abusando de la relación de confianza con la víctima, a quien indujeron a error y ocasionaron un grave perjuicio patrimonial. Asimismo, remarcó que las maniobras investigadas evidencian la existencia de una asociación ilícita, caracterizada por la pluralidad de personas, la permanencia en el tiempo, la distribución de funciones y un objetivo común orientado a la comisión de delitos económicos, bajo una modalidad que —según la acusación— responde al esquema conocido como “viudas negras”, mediante suplantación de identidad y manipulación de sistemas informáticos.

Campo Quijano: Piden juicio para un acusado de agresiones y amenazas contra tres mujeres

La investigación determinó que el imputado agredió físicamente a su expareja y amenazó a ella, a su hermana y a su madre durante un episodio ocurrido en diciembre de 2024.

El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Alejandro Escalante, solicitó ante el Juzgado de Garantías N° 7, la elevación a juicio de la causa seguida contra un hombre de 33 años, imputado por la comisión del delito de lesiones leves doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en concurso real con el delito de amenazas, en perjuicio de tres mujeres.

De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron el 4 de diciembre de 2024, en el barrio San Roque de Campo Quijano. La causa se inició a raíz de una denuncia presentada por una mujer, quien relató que ese día se dirigió al domicilio de su hermana y, al ingresar, la encontró tirada en el suelo mientras su expareja la sujetaba y la asfixiaba.

Al recriminarle la agresión, el acusado le respondió que no interviniera y la empujó violentamente. La denunciante le exigió que se retirara del lugar, ante lo cual el imputado profirió amenazas en su contra.

Momentos después, la madre de la damnificada llegó al domicilio y observó desde el exterior cómo el hombre empujaba a su hija, haciéndola caer al suelo. Al intentar intervenir, también recibió amenazas dirigidas hacia ella y hacia el resto de su familia.

Como consecuencia de la agresión, la mujer debió ser trasladada al hospital local, donde el médico de guardia constató excoriaciones y hematomas en el rostro, piernas y brazo derecho, además de la pérdida de una pieza dental producto de los golpes. En su denuncia, la víctima manifestó que el acusado la había golpeado con los puños en el rostro y la había pateado en distintas partes del cuerpo mientras se encontraba en el suelo, además de retenerle su teléfono celular, del cual conocía todas sus contraseñas personales y bancarias.

Consta en la causa la existencia de antecedentes de violencia física y psicológica durante la relación. Los informes victimológicos y las evaluaciones realizadas por los profesionales intervinientes confirmaron el estado de vulnerabilidadde la denunciante y la reiteración de episodios de maltrato.

En su requerimiento de elevación a juicio, el fiscal Escalante presentó la nómina de testigos, entre ellos las tres denunciantes, los médicos que certificaron las lesiones y los profesionales del equipo interdisciplinario que intervinieron en la evaluación de la damnificada.