Siete años de prisión para el policía declarado responsable por abuso sexual y grooming

El hombre, de 35 años, fue declarado responsable del delito de abuso sexual simple en concurso real con abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una menor de 5 años y grooming en perjuicio de otra niña de 12 años al momento de los hechos.

La fiscal penal 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal durante la audiencia de cesura en la que el policía fue condenado por delitos contra la integridad sexual cometidos en perjuicio de una niña que tenía 5 años al momento de los hechos y de una adolescente de 12 años.

A los siete años de prisión de ejecución efectiva que se le otorgaron, se le sumó la inhabilitación para ejercer cargos públicos por el doble de tiempo de la pena.

La semana pasada, la jueza Victoria Montoya declaró al policía penalmente responsable de los delitos de abuso sexual simple, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal, en perjuicio de una niña de 5 años; y grooming en perjuicio de una menor de 12 años al momento de los hechos, luego de valorar las pruebas incorporadas al debate y considerar acreditados los hechos atribuidos al acusado.

En el marco del juicio, la Fiscal destacó que el acusado quebrantó el deber de confianza que tenía con la madre de una menor, por la relación de amistad.

En tanto, en el caso de la otra menor, el condenado abusó de su función y traspasó el deber de protección y seguridad que les corresponde a los miembros de las fuerzas de seguridad, para contactar por medios digitales a la niña, con la intención manifiesta de cometer un delito contra la integridad sexual.

A los fines de mensurar la pena, se tuvo en cuenta la naturaleza de los hechos, los medios empleados para cometerlos y la extensión del daño ocasionado.

Así, se valoró que ambos hechos se cometieron en perjuicio de sujetos especialmente vulnerables, por la edad, por el género, y la clara relación de asimetría de poder.

Además, se tuvo en cuenta que, en uno de los casos, el condenado utilizó la intimidación para silenciar a la víctima, y se valoró el impacto psicológico que dejaron los hechos en las víctimas, ya que ambas experimentaron miedo, sensación de inseguridad y una de ellas tuvo un bajo rendimiento académico.

En cuanto a las características personales, se valoró especialmente que se trata de una persona con instrucción, miembro de la fuerza de seguridad, de quien se espera que brinde protección y seguridad a la ciudadanía y no que sea que perpetra la agresión, lo que hace más reprochable su conducta.

Declaran responsable por abuso sexual y grooming a un policía que quebrantó su deber de protección

Más de nueve años de prisión para un hombre por abusar de tres menores

El condenado admitió haber abusado sexualmente de tres niñas de su entorno familiar y recibió una pena de nueve años y seis meses de prisión efectiva, en el marco de un juicio abreviado homologado por la Justicia.

La fiscal penal 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio en el que un hombre fue condenado por delitos contra la integridad sexual de tres sobrinas menores de edad.

La condena fue dictada en el marco de un acuerdo en juicio abreviado al que arribaron la Fiscalía, la defensa oficial del imputado, la querella y la Asesoría de Incapaces. El imputado confesó y reconoció expresamente su participación en los hechos denunciados, al tiempo que aceptó la responsabilidad penal.

El acuerdo fue homologado por el juez Eduardo Sángari, quien le aplicó al hombre la pena de nueve años y seis meses de prisión de ejecución efectiva, por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, en perjuicio de una menor; y abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de otras dos niñas, todo en concurso real.

La investigación se inició tras la denuncia penal realizada por la madre de dos de las víctimas, luego de que su hija de tres años le manifestara dolores en su zona íntima, tras una reunión familiar de la que participó el imputado. Ante la insistencia de la madre, la pequeña le contó que su tío la había sometido a tocamientos.

Una vez conocido este hecho, la hija mayor de la denunciante, de 15 años, se animó a confesarle que el acusado también la había sometido a tocamientos desde que tenía siete años.

En tanto, la madre de otra sobrina del hombre denunció que su hija de 12 años, le aseguró que sufrió tocamientos no consentidos durante una festividad de Navidad, y en reiteradas ocasiones en las que se quedaba a dormir en el domicilio del imputado.

La acusación se fundamentó en las declaraciones de las menores en Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), testimonios familiares e informes periciales que acreditan los abusos sistemáticos cometidos por el acusado, aprovechando entornos familiares, reuniones y pernoctaciones en su vivienda o la de parientes.

Además, la fiscal Morales Torino destacó las pericias psicológicas, que detectaron daños emocionales severos en las víctimas, con indicadores de vivencias traumáticas e intrusivas vinculadas con la esfera sexual.

En la sentencia, se dispusieron además medidas de resguardo, como la prohibición absoluta de contacto con las víctimas o sus familiares, por cualquier vía, y la realización de tratamiento psicológico.

Diez años y medio de prisión por abusar sexualmente de su hija

La investigación se inició tras la denuncia realizada por un hermano de la víctima quien no residía en la vivienda. Los hechos ocurrieron cuando la niña convivía con el acusado y comenzaron cuando tenía siete años de edad.

El fiscal penal Daniel Escalante, interino en la Fiscalía 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia en la que se condenó a un hombre de 56 años por delitos contra la integridad sexual cometidos en perjuicio de su hija.

Con la conformidad de las partes, incluida la Asesoría de Menor e Incapaces, y el reconocimiento de responsabilidad por parte del acusado, quien fue asistido por la Defensa Oficial, el juez Federico Diez homologó el juicio abreviado y le impuso una pena de 10 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo.

El condenado fue hallado responsable de los delitos de abuso sexual simple agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia; abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia; y abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia (dos hechos), todo en concurso real.

La investigación se inició a partir de una denuncia radicada por un hombre en contra de su padre, luego de tomar conocimiento de que su hermana había sido víctima de abusos sexuales. La menor había quedado huérfana de madre y convivía junto a sus hermanos con el acusado.

De la investigación surgió que la víctima había revelado lo sucedido a una prima de confianza. También se pudo establecer que durante mucho tiempo permaneció en silencio por temor y por el miedo que le generaban las posibles consecuencias de contar lo ocurrido.

Según se acreditó durante el proceso, los abusos comenzaron cuando la niña tenía siete años de edad y se prolongaron durante el tiempo en que convivió bajo el cuidado del ahora condenado.

Entre los elementos incorporados a la causa se encuentran los informes psicológicos, el relato de la víctima obtenido a través de la Cámara Gesell y los testimonios de familiares, además de otras medidas investigativas que permitieron corroborar los hechos denunciados y sostener la acusación por parte del fiscal Escalante.

Río Piedras: Un hombre fue imputado por abuso sexual agravado contra una menor

La actuación se originó a partir de una denuncia radicada por un familiar de la víctima.

El fiscal penal 2 de Metán en feria, Gonzalo Gómez Amado, imputó de forma provisional a un hombre de 42 años como autor del delito de abuso sexual simple agravado por la convivencia, previsto en el artículo 119, último párrafo, inciso f del Código Penal.

La actuación se inició a partir de una denuncia radicada por una familiar de la víctima, una menor de 12 años, quien manifestó que el hecho habría sido cometido por su padrastro en el domicilio familiar de la localidad de Río Piedras.

De acuerdo a lo denunciado, el acusado habría realizado tocamientos indebidos a la menor, aprovechándose de la situación de convivencia y del vínculo existente. Tras la intervención policial, el hombre fue detenido y se incorporaron diversas actuaciones y testimonios que permitieron avanzar con la imputación.

El fiscal Gómez Amado solicitó el mantenimiento de detención del imputado a fin de resguardar la integridad de la víctima.

Inicia el juicio contra un hombre por delitos contra la integridad sexual en perjuicio de menores

El debate oral se desarrollará durante la feria judicial y se extenderá hasta fines de enero.

El fiscal penal 4 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Esteban Martearena, representa al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio que se inicia este lunes 19 de enero, en una causa seguida contra un hombre de 41 años imputado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual simple, rapto agravado, tentativa de rapto agravado, exhibiciones obscenas agravadas y amenazas, cometidos en perjuicio de víctimas menores de edad.

El debate se desarrollará hasta el 30 de enero y será presidido por el juez Francisco Mascarello, en feria judicial.

De acuerdo a la acusación fiscal, los hechos investigados ocurrieron entre los años 2020 y 2023 en distintos barrios de la ciudad, entre ellos San Remo, Villa Palacios, El Palenque, Parque La Vega, Democracia, Los Gremios, El Círculo IV, Primera Junta y Villa Lavalle. Las víctimas fueron niñas y adolescentes de entre 7 y 16 años de edad.

Según la investigación, el imputado habría abordado a las víctimas en la vía pública, principalmente en inmediaciones de establecimientos educativos, en horarios de salida escolar, y en algunos casos durante las primeras horas del día, valiéndose de distintos artilugios para generar confianza, como solicitar direcciones o ayuda. En ese contexto, habría intentado que las víctimas subieran a su motocicleta, logrando hacerlo en determinadas oportunidades, mientras que en otros hechos se configuraron conductas encuadradas como abuso sexual simple y otros delitos contra la integridad sexual.

Entre las medidas probatorias incorporadas a la causa se encuentran registros de cámaras de seguridad, la elaboración de retratos de identificación realizados en base a las descripciones aportadas por las víctimas, el secuestro de prendas de vestir coincidentes con dichas descripciones, análisis genéticos y declaraciones testimoniales.