Declararon ocho testigos en el juicio por la sustracción de una camioneta desde el Canchón Municipal

Durante una nueva jornada del juicio declararon investigadores, personal policial y de Tránsito, el propietario de la camioneta y familiares de la conductora del otro vehículo involucrado en el siniestro. También se expuso sobre documentación secuestrada durante uno de los allanamientos.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, representa al Ministerio Público Fiscal en el juicio seguido contra cuatro hombres en el marco de tres causas acumuladas. Dos de ellas tienen como único acusado a Martín Miguel Poma Ovejero. El juicio es presidido por el juez Guillermo Pereyra.

La primera de las causas es por la sustracción de una camioneta Amarok que se encontraba en el Canchón Municipal tras ser secuestrada por personal de Tránsito. Durante la audiencia del miércoles declararon ocho testigos, entre ellos investigadores, personal policial y de Tránsito, y familiares de la conductora del otro vehículo involucrado en el siniestro ocurrido antes de que el rodado fuera ingresado al predio municipal.

En primer lugar declaró un investigador de UDEC que intervino en el análisis de un video incorporado a la investigación por el inspector de Tránsito que denunció haber sufrido lesiones. Precisó su actuación y explicó el procedimiento realizado para establecer la autenticidad del registro.

Luego declaró el propietario de la Amarok. Explicó que, cerca de las fiestas de fin de año y antes de salir de vacaciones, había dejado el vehículo en un taller mecánico para realizar reparaciones de aire acondicionado y chapa. Aseguró que no había autorizado su uso.

También declaró el exjefe de investigación de  la Unidad Contra Robos y Hurtos (UNICROH) que participó del allanamiento realizado en el domicilio de Martín Miguel Poma Ovejero. Manifestó que, durante el procedimiento, el acusado habría afirmado ser otra persona, de nombre Facundo, por lo que fue trasladado para establecer su identidad.

A continuación declaró quien se desempeñaba como jefe de guardia de la Comisaría de Santa Lucía. Relató que el 5 de enero el acusado se presentó en la dependencia por la camioneta que había sido trasladada allí. Según declaró, se encontraba ofuscado y pretendía que se modificara lo asentado en las novedades del Libro de Guardia, por lo que habría tachado renglones, rayado una hoja y dañado el libro.

Un inspector motorista de Tránsito y un oficial de servicio brindaron detalles sobre las actuaciones realizadas el día del siniestro. Se refirieron al traslado de la camioneta y señalaron que inicialmente era escoltada por una patrulla policial, que en determinado momento se retiró del lugar. Según relataron, luego el conductor se dio a la fuga a bordo del vehículo y fue interceptado. El inspector motorista explicó que habló con él y logró convencerlo de trasladar la camioneta hasta la dependencia policial.

Por último, declararon dos hijos de la mujer que conducía el otro automóvil involucrado en el siniestro.

Los hechos

El juicio corresponde a tres causas acumuladas. Una de ellas se originó a partir de la sustracción de una camioneta que había sido secuestrada tras un siniestro vial e ingresada al Canchón Municipal.

Durante el procedimiento, Poma Ovejero se habría opuesto al traslado del vehículo y, junto a Maldonado Blanque y Acosta, habría protagonizado un altercado con personal de Tránsito. Posteriormente, habría dañado el Libro de Guardia de la Comisaría de Santa Lucía, dependencia a la que la camioneta fue trasladada en un primer momento.

Días después, habría presentado vía correo electrónico ante el Tribunal de Faltas un Poder General para Juicios y Asuntos Administrativos y una cédula de identificación de la camioneta para solicitar su restitución. En el Tribunal advirtieron inconsistencias en la documentación, por lo que no autorizaron la restitución y solicitaron la presentación de los originales.

El 18 de enero, el acusado llegó al Canchón Municipal junto a otro hombre que no pudo ser identificado. La Fiscalía sostiene que, con la intervención de Maldonado Blanque y Conte, la camioneta fue retirada del predio sin autorización. Conte se desempeñaba como retén en el Canchón Municipal y se encontraba a cargo de la custodia de los vehículos.

Por esta causa son juzgados Martín Miguel Poma Ovejero, Ramiro Mauricio Maldonado Blanque, César Eduardo Acosta y Julio Conte.

Poma Ovejero está acusado como partícipe necesario de peculado; coautor de resistencia a la autoridad, lesiones, robo y daño agravado, en concurso ideal; autor de daño agravado y de falsedad de instrumento público en dos hechos, todo en concurso real.

Maldonado Blanque está acusado como partícipe necesario de peculado y coautor de resistencia a la autoridad, lesiones, robo y daño agravado, en concurso ideal; Acosta, como coautor de estos últimos delitos; y Conte, como autor de peculado.

Las otras dos causas acumuladas tienen como único acusado a Poma Ovejero.

Continúa el juicio por la sustracción de una camioneta del Canchón Municipal

Cuatro testigos declararon sobre las circunstancias previas a la salida del vehículo y las actuaciones posteriores. Según los testimonios, no se habría ordenado liberar el vehículo ni registrado su salida del Canchón Municipal. La audiencia continúa hoy.

La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana Inés Salinas Odorisio, representa al Ministerio Público Fiscal en el juicio seguido contra Martín Miguel Poma Ovejero, Ramiro Mauricio Maldonado Blanque, César Eduardo Acosta y Julio Conte.

Durante la tercera jornada de debate prestaron declaración cuatro testigos.

En primer término declaró una empleada de la Secretaría de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Salta, quien relató que, durante la mañana del 18 de enero de 2024, Poma Ovejero se presentó en la oficina y manifestó que tenía inconvenientes relacionados con el secuestro de una camioneta. Según indicó, le informó que debía hablar con el secretario del área, por lo que regresó alrededor de las 14 y mantuvo una reunión con el funcionario, a puertas abiertas.

La testigo señaló que posteriormente recibió la indicación de comunicarse con el Canchón Municipal de avenida Artigas para informar que el acusado concurriría a ver la camioneta por una cuestión vinculada con su reparación, pero que no podía romper las fajas de seguridad.

Recordó que inicialmente habló con uno de los encargados, quien se negó a permitir el ingreso, por lo que luego se comunicó con quien se desempeñaba como retén en el lugar.

Precisó que la llamada se realizó en presencia del acusado y del secretario de Tránsito y aseguró que en ningún momento se impartió una orden para liberar el vehículo. Explicó además que es habitual permitir a los propietarios retirar objetos o documentación de vehículos secuestrados, siempre con autorización previa de la Secretaría, que puede ser comunicada de forma escrita o verbal.

Luego prestó testimonio el juez de Faltas de 4ª Nominación, quien explicó que recibió la causa después de que la magistrada que intervenía se excusara. Señaló que el acusado se había presentado de manera virtual como apoderado de Uquía Viajes y Turismo SRL y había solicitado la restitución del vehículo.

Indicó que la documentación remitida resultaba ilegible, por lo que se había requerido la presentación de los originales ante el Tribunal. Precisó además que el domicilio electrónico consignado en aquella presentación pertenecía a un partido político.

El magistrado señaló que, con posterioridad a lo ocurrido el 18 de enero, fue presentada la documentación correspondiente, con el cambio de titularidad del vehículo, y la camioneta fue restituida.

En tercer término declaró el encargado del Canchón Municipal de avenida Artigas, quien explicó el funcionamiento del lugar y recordó que, el 19 de enero, al ingresar a trabajar, quien se desempeñaba como retén le manifestó que “se había mandado una macana” y que había entregado una camioneta sin liberar.

El testigo sostuvo que revisó el Libro de Guardia y advirtió que el espacio correspondiente a la salida del vehículo se encontraba en blanco y que tampoco se había asentado ninguna novedad sobre lo sucedido. Ante esta situación, se dirigió a la sede de la Secretaría de Tránsito y presentó un informe a su superior.

Por último declaró un exinvestigador de UDEC, quien relató que intervino en dos instancias de la investigación. La primera fue durante un allanamiento realizado en la vivienda del acusado, en barrio Tres Cerritos.

Según declaró, fue convocado por el personal que llevaba adelante el procedimiento porque el acusado manifestaba llamarse Facundo y sostenía que no era la persona buscada. Agregó que decía sentirse enfermo y se desplazaba de una habitación a otra, lo que, de acuerdo con su testimonio, dificultaba el desarrollo del operativo.

El exinvestigador aseguró que, al llegar al lugar, Poma Ovejero exhibió un Documento Nacional de Identidad a nombre de su hermano, por lo que se dispuso su traslado para establecer su identidad mediante cotejo dactilar. Añadió que posteriormente los investigadores localizaron al hermano del acusado, quien confirmó el vínculo familiar.

También señaló que participó en el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad del Canchón Municipal y afirmó que pudo identificar al acusado por su fisonomía y vestimenta.

El Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta este martes a las 10, con la continuidad de la audiencia de debate.

Las Lajitas: Imputado por robos en el canchón municipal

Las maniobras investigadas habrían tenido lugar en el canchón municipal de Las Lajitas, tras la sustracción de motocicletas y partes de rodados allí depositados.

El fiscal penal 2 de Anta, César Saravia, imputó a un hombre de 19 años por su presunta participación en dos hechos de sustracción de motocicletas y autopartes ocurridos en dependencias municipales de la localidad de Las Lajitas.

La intervención de la Fiscalía  se inició a partir de dos actuaciones de prevención originadas en la Comisaría 1, tras denuncias formuladas por el director de Tránsito Municipal, quien advirtió el faltante de motocicletas y diversas partes de rodados que se encontraban retenidos en el canchón municipal.

Según consta en la investigación, los ilícitos habrían sido cometidos mediante el ingreso al predio municipal tras escalar el cierre perimetral o aprovechar falencias en las medidas de seguridad. A partir de tareas investigativas desplegadas por personal policial, se logró recuperar una importante cantidad de elementos sustraídos, los cuales fueron entregados de manera voluntaria por el imputado al momento de su demora.

El fiscal Saravia imputó al acusado que se encuentra detenido, por los delitos de robo agravado por escalamiento y hurto impropio, ambos en perjuicio de la Municipalidad de Las Lajitas.