Cafayate: Acusado de intentar robar en una vivienda tras escalar un muro

El acusado habría ingresado durante la madrugada a una propiedad e intentado sustraer elementos de una camioneta estacionada en el garaje. Las cámaras de videovigilancia registraron sus movimientos, incluso cuando habría arrojado piedras a un perro que le ladraba.

La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, imputó provisionalmente a un hombre de 21 años como presunto autor del delito de robo agravado por escalamiento en grado de tentativa, previsto en los artículos 167, inciso 4°, en función del artículo 163, inciso 4°, y 42 y 44 del Código Penal.

Durante la audiencia de imputación, el acusado, que había sido demorado por personal policial, se abstuvo de declarar. 

El hecho investigado ocurrió el 2 de agosto de 2026, alrededor de la 1:17, en una vivienda ubicada en calle Vicario Toscano, de la ciudad de Cafayate.

Según lo registrado por las cámaras de videovigilancia aportadas por el damnificado, el acusado habría ingresado al inmueble tras escalar un muro perimetral, sin autorización de su propietario.

Una vez dentro, habría recorrido distintos sectores del garaje y, al advertir que un perro le ladraba desde el interior de la vivienda, le habría arrojado varias piedras para ahuyentarlo.

Posteriormente, se habría dirigido hacia una camioneta estacionada en el lugar, donde habría realizado maniobras para intentar abrirla y apropiarse de elementos de su interior.

El acusado no habría logrado concretar la sustracción, ya que fue advertido por el propietario, quien dio aviso inmediato a la Policía. Posteriormente, el sospechoso fue demorado.

La fiscal Sandra Rojas sustentó la imputación en la denuncia del damnificado, los registros de las cámaras de videovigilancia y el informe de la División Brigada de Investigaciones 6 de Cafayate.

Amplían la imputación contra “Camboya” Peloc tras su recaptura

Tras permanecer prófugo desde abril, Jonatan Jordan Peloc fue imputado por la evasión de la Alcaidía General y por un nuevo hecho de amenazas con arma contra personal policial. El hombre que se encontraba con él al momento de la recaptura fue acusado de encubrimiento.

El fiscal penal 1 del distrito Centro, Pablo Rodrigo Paz, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria contra Jonatan Jordan Peloc, alias “Camboya”, a quien imputó provisionalmente como presunto autor de los delitos de evasión y amenazas con arma. Este último delito corresponde a un nuevo hecho ocurrido en perjuicio de personal policial durante el procedimiento desplegado en la zona de La Ciénaga, en el marco del operativo de búsqueda que culminó posteriormente con su recaptura, el martes 8 de septiembre.

También estuvo presente el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), Daniel Espilocín, teniendo en cuenta que, al momento de su evasión, Peloc se encontraba detenido e imputado en una causa de esa Unidad por los delitos de amenaza con arma, homicidio agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, homicidio simple en grado de tentativa, portación ilegítima de arma de fuego de guerra y actos de crueldad animal agravados, todos en concurso real.

En la misma audiencia, Paz formalizó la imputación contra Nelson Lagos, quien se encontraba junto a Peloc al momento de su detención, como presunto autor del delito de encubrimiento.

Ninguno de los dos imputados prestó declaración durante la audiencia. El juez audiencista Pablo Zerdán hizo lugar al pedido de la Fiscalía y, sin oposición de las defensas, dispuso la prisión preventiva de ambos por el plazo de 30 días.

La búsqueda comenzó el 4 de abril de 2026, cuando Peloc escapó de la Alcaidía General N.º 1 de la ciudad de Salta. Desde entonces, la investigación encabezada por el fiscal Paz avanzó en dos líneas simultáneas: localizar al evadido y determinar quiénes habrían colaborado tanto con la fuga como con las acciones posteriores que le permitieron mantenerse oculto durante más de cinco meses.

El otro interno que escapó junto a Peloc, Jorge Miguel Ángel Fernández, de 31 años, fue recapturado y, 48 horas después, condenado a tres años de prisión efectiva como autor del delito de evasión.

La investigación avanzó luego sobre distintas personas del entorno de Peloc. Entre ellas, Cristina Rocío Home, madre de sus hijos, quien fue imputada como partícipe necesaria de la evasión. La mujer cumple prisión domiciliaria.

También fue imputado por encubrimiento Rodrigo Matías Nahuel Barboza, por su presunta intervención en el pago de un viaje solicitado mediante una aplicación y vinculado con los movimientos posteriores de Peloc. Permanece con prisión domiciliaria.

En el marco de la misma investigación fue imputado por encubrimiento Nicolás Ibáñez, quien permanece con prisión domiciliaria. A partir de información obtenida en esa instancia y posteriormente verificada, los investigadores pudieron avanzar sobre un Citroën C4 negro vinculado con los movimientos de Peloc, incorporando un nuevo elemento a la búsqueda.

Ese vehículo volvió a cobrar relevancia cuando fue abandonado tras evadir un control policial, en momentos en que se mantenía desplegado el operativo para localizar al prófugo en el día de ayer.

El fiscal Pablo Paz señaló que durante el último mes y medio la investigación se intensificó a partir de pistas firmes, con seguimientos y tareas de campo que permitieron estrechar la búsqueda hasta establecer la zona donde se encontraba Peloc.

El fiscal destacó especialmente el trabajo de la Brigada de Investigaciones, encabezado por el director de Investigaciones, Comisario General Lic. Oscar Ricardo Chocobar, y el comisario Mario Cortez, junto con el personal de la Unidad Policial Especial conformada específicamente para la búsqueda de Peloc, que tuvo a su cargo tareas de seguimiento y participó del operativo que culminó con su recaptura.

En paralelo, resultó clave el trabajo técnico del Cuerpo Especializado de Investigadores (CEI) del Ministerio Público Fiscal sobre las comunicaciones mantenidas por Peloc y personas de su entorno. La investigación permitió establecer que parte de esos contactos se realizaban a través de Messenger. La información obtenida de Google, analizada junto con otros elementos reunidos en la causa, permitió verificar vínculos, comunicaciones y movimientos relevantes para avanzar en la determinación de su paradero.

El cruce de esa información con las tareas investigativas y de seguimiento permitió orientar la búsqueda hacia la zona de La Ciénaga y, horas después, Peloc fue recapturado en inmediaciones del dique Campo Alegre, tras permanecer prófugo durante más de cinco meses.

Cabe recordar que, antes de su evasión, Peloc ya se encontraba imputado en una causa de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) por amenaza con arma, homicidio agravado por el uso de arma de fuego, homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, homicidio simple en grado de tentativa, portación ilegítima de arma de fuego de guerra y actos de crueldad animal agravados, todos en concurso real.

 

Fue recapturado el prófugo Jonatan «Camboya» Peloc

Joaquín V. González: Se investiga una denuncia contra efectivos policiales

Un joven de 21 años denunció haber sido interceptado y agredido por personas que, según su relato, pertenecerían a la División Drogas Peligrosas. La Fiscalía dispuso distintas medidas para esclarecer lo sucedido y determinar posibles responsabilidades.

La fiscal penal de Derechos Humanos, Claudia Geria investiga una denuncia realizada por un joven de 21 años por un hecho que habría ocurrido el pasado 5 de agosto en Joaquín V. González y en el que, según lo manifestado por el denunciante, podrían estar involucrados efectivos policiales.

De acuerdo con su relato, el joven habría sido interceptado en la vía pública por varias personas que pertenecerían a la División Drogas Peligrosas de Joaquín V. González. Según denunció, habría sido trasladado en un vehículo hacia distintos sectores de la localidad, donde presuntamente fue agredido y amenazado.

En el marco de la investigación, la fiscal Geria dispuso el examen médico del denunciante y solicitó a la División Drogas Peligrosas de Joaquín V. González copia del libro de guardia y la nómina del personal de servicio correspondiente al 5 de agosto.

También requirió al jefe de esa dependencia que informe si uno de los efectivos mencionado en la denuncia se encontraba de servicio en la fecha y horario señalados.

Asimismo, se dio intervención a la Brigada de Investigaciones N.º 5 y se dispuso el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas de los lugares vinculados al hecho, además de otras diligencias destinadas a establecer las circunstancias de lo denunciado.

Investigación en curso por el hecho en el que una joven resultó herida por un disparo en Tartagal

Las actuaciones se desarrollan conforme al avance de las distintas medidas de investigación.

En relación con declaraciones publicadas en medios de comunicación sobre la investigación que se lleva adelante por el hecho en el que una joven recibió un disparo de arma de fuego cuando se dirigía a su trabajo, ocurrido el pasado domingo en Tartagal, el fiscal penal 1 del Distrito Norte, Pablo Cabot informa que la recepción de la declaración testimonial referida se desarrolló conforme a las normas vigentes y con el único objetivo de obtener un relato preciso de los hechos para avanzar en su esclarecimiento.

Al ser informado del hecho, el Fiscal recibió los primeros datos sobre lo ocurrido, sin que se comunicara la presencia de un efectivo policial en el lugar al momento del disparo. Sobre la base de esa información inicial, dispuso las medidas investigativas de rigor, entre ellas la intervención de la Brigada de Investigaciones.

Con posterioridad, el Fiscal tomó conocimiento, a través de las declaraciones formuladas por el padre de la víctima en distintos medios de comunicación de Tartagal, de que un efectivo policial había arribado al lugar instantes después del hecho. En esas entrevistas públicas, el propio testigo manifestó que vio al efectivo llegar con un arma en la mano y que, en un primer momento, pensó que podía tratarse de una persecución policial, expresando incluso: «Lo vi que tenía el arma en la mano…Pensé: ‘qué macana se mandó’… Pensé que venía persiguiendo a alguien».

Frente a esa nueva información, y en cumplimiento del deber de investigar todas las hipótesis posibles sin descartar ninguna línea investigativa, la Fiscalía dispuso el secuestro preventivo del arma reglamentaria del efectivo policial para la realización de las pericias balísticas correspondientes. Dicha medida constituye una diligencia habitual de investigación y no implica atribución de responsabilidad ni la existencia de personas imputadas en la causa.

Posteriormente, durante la recepción de la declaración testimonial, el Fiscal solicitó al testigo que relatara libremente los hechos tal como los había percibido, indicándole que una vez concluido ese relato se le formularían las preguntas de rigor destinadas a precisar circunstancias de tiempo, modo, lugar, distancias, posiciones y demás aspectos relevantes para la reconstrucción de los hechos. 

En esa declaración, el testigo manifestó que no observó al efectivo policial extraer su arma reglamentaria ni tenerla en la mano, sino que lo vio aproximarse sujetándose la pistolera. Asimismo, expresó que posteriormente descartó la posibilidad de que el disparo hubiera ocurrido en el marco de una persecución policial, al advertir que el efectivo provenía de un sentido distinto al de donde estimaba que había provenido el disparo.

Las declaraciones testimoniales se reciben conforme a las disposiciones del Código de Procedimientos y bajo el principio de objetividad en el ejercicio de la función. En ese marco, se rechaza categóricamente la inducción al declarante a efectuar declaraciones determinadas ni de direccionar el contenido de su testimonio. 

Las medidas investigativas adoptadas por la Fiscalía respondieron exclusivamente a la información que fue incorporándose a la causa, incluyendo las manifestaciones efectuadas públicamente por el propio testigo, y tuvieron como único propósito agotar todas las hipótesis posibles para esclarecer el origen del disparo.

La investigación continúa en curso y comprende todas las medidas necesarias para determinar el origen del disparo y la eventual responsabilidad de las personas que pudieran haber intervenido, sin descartar ninguna hipótesis hasta tanto la evidencia reunida permita arribar a conclusiones objetivas.